El Afuega’l pitu está de moda, cada vez tiene más reconocimiento y más ciudadanos que lo buscan específicamente para poder adquirirlo en puntos de venta o en las muchas ferias de las que ahora es temporada por toda Asturias. Hay además, coinciden algunas queserías, mucha demanda del producto en fresco y para barreña. Todo ello lo constatan las queserías de Grado, tres de las siete que actualmente están acogidas a la Denominación de Origen Protegida (DOP). Se trata de La Borbolla, Ca Sancho y Temia, inmersas estos días en el trabajo que conllevan citas como la Feria de Queso y el Vino de Avilés o la Segunda Flor y Mercadón de Primavera en la villa moscona, eventos de este fin de semana.
«Detrás del nombre Afuega’l pitu hay siete queserías que son maravillosas, que cuidan su producto y que cada día lo hacen mejor», explica Verónica Álvarez Rodríguez, presidenta de la DOP, en la que también están integradas la quesería Rebollín (Agrovaldés), El Viso, La Arquera, las tres en Salas, y Tierra de Tineo/Industrias Lácteas del Principado, en Tineo.
Álvarez destaca que el producto está tanto en hogares como en restaurantes y que está despegando. «¿Por qué? Porque encaja en todas las cocinas», indica la presidenta de la DOP. Como entrante, cabe en un plato salado, acompañando una ensalada, una crema, una pasta… Y como postre, que ya no es solo coger el queso y comerlo con un trozo de dulce, sino que puedes hacer una mousse, una tarta… Animo a todo el mundo a que lo pruebe e identifique la variedad y quesería que le guste», señala.
Hay cuatro variedades (atroncau blancu, atroncau roxu, trapu blancu y trapu roxu) y bajo esta denominación, una de las más representativas del sector en Asturias, se producen 109.617 kilos de queso anuales, según los últimos datos que dio el pasado enero el consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos.
«La gente nos busca»
«Sí me parece que últimamente el afuega’l pitu tiene más reconocimiento. Vamos a las ferias y nosotros notamos que la gente nos busca», indica Marta Fernández, de Ca Sancho, quesería ubicada en la localidad moscona de Ambás. Además de la distribución de proximidad, en el concejo y en establecimientos de zonas cercanas a Grado, ella y Xel Díaz están presentes en el mercado dominical de la villa moscona.
«En los mercados de los domingos notamos también que vendemos muchísimo fresco, muchas barreñas«, comenta Marta Fernández. Visitantes y clientes de siempre se llevan también cantidad de queso madurado, el queso «del horro», que producen en Ca Sancho.
Esta tendencia de la venta de producto fresco la señalan también en la quesería La Borbolla, ubicada en la localidad moscona del mismo nombre a cargo de las hermanas Ana e Isabel García, segunda generación al frente del negocio, como también lo es Marta Fernández.
Trato directo con los clientes
«El Afuega’l pitu cada vez se consolida más, cada vez tiene más reputación y cada vez más el cliente valora especialmente los quesos artesanos, con tradición familiar y de cercanía. Es lo que nosotras observamos sobre todo los domingos en el mercao de Grado, que es dónde tenemos más trato directo con los consumidores», indican las hermanas.
Ellas también ponen de relieve que «últimamente creció mucho la demanda de quesos frescos y las barreñas«, confirman. En su caso, producen unas 50.000 unidades de queso de las distintas variedades al año, cifra que aproximadamente también corresponde con la que dan en Ca Sancho.
En todo caso, tanto en estas dos firmas mosconas, como en la de Temia, que lleva el nombre de la localidad donde se ubica, la prioridad es el mantenimiento de la calidad del producto que las caracteriza desde siempre y hasta hoy.
Marca de calidad
«Nuestro proyecto de futuro es mantener esa calidad, apostamos por nuestros clientes, a los que conocemos en su mayoría», señala Verónica Álvarez, titular de la quesería Temia. «Las siete queserías tenemos a favor que es una denominación de origen y además contamos con una marca de calidad que compartimos, que es Alimentos del Paraíso«, señala ya como presidenta del DOP.
«Gracias a eso, podemos tener visibilidad en mercados que otros compañeros artesanos que no están dentro de esas marcas de calidad no pueden. Tenemos ayudas desde Desarrollo Rural, desde el Ministerio de Agricultura que podemos utilizar para la promoción», una circunstancia que hace posible viajar a certámenes en distintas zonas de España con lo que eso supone para dar a conocer el queso, comenta Álvarez, que pone de relieve asimismo la importancia de la certamen anual de La Foz de Morcín.
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