Este sábado en València el FC Barcelona de Hanski Flick solo se jugaba el orgullo. Siendo ya campeones de Liga desde hace un par de semanas ante el Real Madrid, lo único que estaba en juego eran despedir a Lewandowski con honores y 3 puntos para alimentar todavía más el ego de un equipo que había cerrado ya antes del encuentro una gran temporada. Pero no pudo ser, como tampoco el objetivo del València de acabar su errática temporada en Europa.
Flick de saque desplegó en el ataque un trío poco habitual. Sin Lamine, lesionado, ni Raphinha, que no entró en la convocatoria, Lewandowski jugó su último partido como azulgrana compartiendo el ataque con Ferran y Marcus Rashford, recientemente convocado con Inglaterra para el Mundial. Del mismo modo, con Joan Garcia reservado para el Mundial, bajo palos estuvo Szczesny, la estrella de la rúa azulgrana.
Intensidad como señal de identidad
Al inicio nada indicaba que los hombres de Flick no se jugaban nada, que salieron con una intensidad en Mestalla que se fue desvaneciendo con el paso de los minutos. El primero en demostrarlo fue Rashford, que tuvo varios intentos infructuosos en la primera mitad y tras él fue Balde que tiró una pared con Olmo que se le terminó marchando alta por poco. En el Valencia de Carlos Corberán, que sí se jugaba su billete europeo en este encuentro, fue Hugo Duro quien firmó la ocasión con mayor peligro del primer tiempo pero lo atrapó Szczesny.
Tras la pausa de hidratación, Gerard Martín tuvo que ser atendido por un toque con Luis Rioja, que levantó la pierna de más para controlar un balón. Al central azulgrana le tuvieron que poner varias grapas y un tremendo vendaje mientras el juego seguía en Mestalla. A los pocos minutos, fue Pepelu quién tuvo que ser también atendido por un sangrado al impactar con su portero al defender una clara ocasión de Lewandowski. Accidentada pero a cero terminó la primera mitad.
Urgencia en València
Tras la reanudación, era el València quien mostraba más intención y urgencia por encontrar la victoria. Envuelto en la intensidad,del encuentro, la peor parte se la llevó Diego López, que tuvo que ser evacuado del terreno de juego en camilla por un fuerte dolor en la parte trasera de su rodilla. En este clima hostil y físico, el único que pudo crear el espejismo de victoria para el Barça fue Lewandowski, que encontró el gol rematando un balón al palo de Ferran.
A pesar del 0-1, el València no quería rendirse, y después de reclamar un penalti que jamás llegó por una jugada sobre Unai Núñez, que quedó tendido en el césped, fue Javi Guerra quien empató el encuentro con un zurdazo. Mestalla se vino arriba y volvió a creer en un sueño que se alimentó con el segundo gol de Luis Rioja y el tercero de Guido. La victoria, sin embargo, no bastó a los valencianistas para conseguir el acceso a la Conference.
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