«Son una familia de diez, a cualquiera le puede pasar una cosa así». Este es testimonio que resume el sentir de los vecinos de O Alqueidón, en la parroquia brionesa de Os Ánxeles, tras el trágico fallecimiento de la niña Sara, de casi dos años y medio de edad (29 meses), que perdió la vida este miércoles tras quedarse encerrada en una furgoneta, por un posible despiste del padre. Fue trasladada al PAC de Bertamiráns en torno a las 16.00 horas, pero sin que se pudiera hacer nada por su vida.
Al parecer, era el padre quien se encargó de llevar a su hijo y a la pequeña ese día a clase, y tras dejar al chaval, el hombre se dirigió a su puesto de trabajo, en el taller de coches Seiscientos que regenta desde hace más de una década, tras volver de la emigración en Suiza, sin percatarse que Sara aún estaba dentro del vehículo. Allí estuvo durante el resto de la mañana y parte de la tarde. «Era un buen profesional, que fue mejorando en su labor a medida que pasaron los años«, aportaba otro lugareño, refiriéndose al trato «correcto» del que siempre hizo gala el progenitor. Precisamente, otro de los residentes consultados destacaba que el padre de la niña solía recalar en el cercano bar de la gasolinera, «y es una buena persona».
Comercio conmocionado
También recuerdan a la niña en otros comercios del entorno de Os Ánxeles, calificando de «desgracia» el suceso. Una madre, al hilo, se hacía eco de que su hija también asiste a la misma guardería a la que iba Sara, y cree que se debió «a un horrible despiste«. Insiste también en que la pequeña y sus padres se relacionaban con todos, y nunca tuvieron problema alguno, «sino todo lo contrario». Otra de las fuentes alude a que el despiste podría deberse a la falta de rutina, ya que no era siempre el padre el que trasladaba a los hijos a clase, aunque este extremo no se ha podido corroborar.
Además, el trágico olvido de la niña dentro del vehículo coincidió con una jornada en la que los termómetros superaron los 25 grados lo que, sumado a las horas que pasó dentro, provocaron la parada cardiorrespiratoria de la menor. Efectivos del Equipo Territorial de Policía Judicial de Santiago son los que se han hecho cargo de las pesquisas para esclarecer las circunstancias del trágico suceso, tras dar la voz de alarma la madre cuando fue a recoger a su hija a la guardería ya por la tarde, y no encontrarla. A la espera de la autopsia, y sobre la posible calificación de los hechos como un presunto homicidio imprudente, todos los consultados se refieren a que el supuesto encaja mejor en un desgraciado accidente, y esperan que la investigación y el juez así lo determinen.
Dos días de luto y minuto de silencio
La noticia coincide con el comunicado del Ayuntamiento de Brión, que decreta dos días de luto el 21 y 22 de mayo, invitando además a todos los brioneses a asistir al minuto de silencio que se guardará este viernes, a mediodía en la Praza do Concello. Desde la administración local también quisieron «trasladar o máis sentido pésame e todo o noso apoio á familia da pequena que onte -por el miércoles-, perdeu a vida en Brión, así como a todas as súas amizades», al tiempo que pone «á súa disposición todos os recursos municipais que precisen nestes duros momentos«.
Las muestras de afecto hacia la familia de la menor fallecido fueron una constante este jueves en Brión / ECG
Entre los recursos movilizados, esta vez por el 112 Galicia, destaca la asistencia del Grupo de Intervención Psicolóxica en Catástrofes e Emerxencias (GIPCE). En declaraciones a los medios, una de sus integrantes, Carmen González Hermo, recordaba que «no hay fórmulas mágicas ni palabras para ayudar en una desgracia de estas características», por lo que es partidaria de «acompañar a la familia, para que poco a poco recuperen la rutina y la normalidad» y no entrar en disquisiciones sobre el alcance de los hechos, «porque pueden hacer más mal que bien». Asimismo, alerta sobre la difusión de datos en redes sociales, que tampoco van a ayudar a los afectados.
Caso similar
Este jueves, al filo de las 10.00 horas, se colocaba en el taller el cartel de cerrado por defunción, mientras allegados de la familia de Sara visitaban el domicilio familiar, en el mismo inmueble donde se ubica el taller. Hay que recordar que en julio de 2023 ocurría un suceso muy similar en O Porriño, con un niño de 3 años que también se quedó encerrado (en este caso, seis horas) en un automóvil, óbito también compatible con un golpe de calor, cuando lo iban a llevar a la guardería.














