«Lo más importante es que no nos matemos entre nosotros». Es uno de los consejos que lanzó Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de la Corporación Hijos de Rivera y expresidente del Instituto de la Empresa Familiar, para lograr que el Noroeste gane más fuerza. Lo hizo acompañado por Enrique García Chillón, presidente y consejero delegado de la empresa pesquera Profand, quien llamó a la industria, a los trabajadores y a los políticos a «aportar su grano de arena» para que esta macrorregión tenga todavía más peso. El director de FARO DE VIGO, Rogelio Garrido, que moderó la mesa redonda, destacó los logros que han alcanzado ambos empresarios.
Rivera lamentó el «maldito localismo», que genera «pelea entre A Coruña y Vigo, Oviedo y Gijón o León y Asturias». «Si no superamos eso, no lograremos nada», expuso antes de invitar a los políticos primero y a los empresarios después a recorrer este camino y convencer al resto de la sociedad de sus beneficios. «La pregunta es si tenemos actitud de colaboración entre las tres regiones: Galicia, Castilla y León y Asturias. Hace falta ser generosos», comentó. García puso en valor el II Foro del Noroeste de PRENSA IBÉRICA como punto de partida para que, entre «todos», podamos ser capaces de conseguir «mejores infraestructuras y sinergias».
Las dos empresas representadas en la mesa se configuran en torno a la familia. Tanto Rivera como García dejaron claro que el futuro pasa por mantenerse en su territorio: Galicia. El presidente ejecutivo de la Corporación Hijos de Rivera subrayó que la propiedad no se ve fuera de esta región a pesar de que sería más rentable instalarse en otro punto del Estado. «Nunca hemos tenido dudas. Nos ahorraríamos 12 millones de euros si la fábrica estuviera en Madrid y no en Arteixo«, expuso. Defendió que esta decisión se toma «por compromiso con la tierra». «Las empresas familiares pensamos diferente», anotó antes de añadir que, este tipo de compañías, trazan un futuro más a largo plazo.
Reflexión similar trazó García, convencido de que el deseo es «estar en Galicia». «Somos vigueses por los cuatro costados. Nos tratan bien en Galicia: es la comunidad autónoma más estable de España. Estamos encantados y seguiremos toda la vida», aseveró. Apostilló que «la obligación de cualquier empresario es hacer las cosas bien en el territorio y ejercer de manera sensata presión» la administración pública y las autoridades para que todo funcione mejor. «Nos gusta pagar impuestos: eso significa que ganamos dinero, pero pedimos que se gestionen bien y sean moderados», dijo.

















