Definitivamente esta Premier League solo la puede perder el Arsenal de Mikel Arteta. Tras 22 años de espera, los ‘gunners’ superaron su penúltimo obstáculo, un Burnley que ya descendió hace dos semanas, gracias a un solitario gol de Kai Havertz (1-0) y mañana podría ya ser campeón, a una jornada del final del campeonato, si el Manchester City, ahora a cinco puntos del líder, empata o pierde en su delicada visita al Bournemouth de Andoni Iraola.
Si los ‘citizens’ ganaran. el título se decidiría el domingo, en la postrera jornada, cuando el Arsenal se desplazará para enfrentarse al Crystal Palace y el City recibirá al Aston Villa de Unai Emery.
Un once muy ofensivo
En la despedida de la temporada en un Emirates Stadium que vivió un ambientazo, el Arsenal dominó por completo al Burnley. Arteta apostó por un once ofensivo, con Martin Odegaard en el doble pivote junto a Declan Rice y Eberechi Eze en la media punta, pero la superioridad ‘gunner’ no se tradujo en los primeros minutos en ocasiones.
Kai Havertz, que jugó de nueve en lugar de Viktor Gyökeres, fue el primero en intentarlo con un remate que se le fue fuera y segundos después, al cuarto de hora, Leandro Trossard recibió y, tras un recorte, su disparo desde el balcón del área lo repelió el poste.
18º gol de córner del Arsenal
El Arsenal intensificó sus llegadas, Bukayo Saka reclamó un penalti de Lucas Pires cuando iba a engatillar ante portería y Odegaard tuvo una clara oportunidad con un disparo a bocajarro que desvió milagrosamente Lesley Ugochukwu.
Pero en el consiguiente córner llegó el 1-0 en el minuto 37. Saka lo lanzó y Havertz cabeceó a la red. Es el 18º gol del Arsenal en la Premier en un saque de esquina.
Tensión hasta el final
Liberados los ‘gunners’ tras el tanto, Saka acarició el 2-0 con una rosca que no cogió portería por milímetros. Tras el descanso algo cambió. El Burnley, que apenas se había acercado al área local en la primera parte, se estiró un poco, tuvo algo más el balón y generó algunas dudas en el rival.
ARSENAL
BURNLEY
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Arsenal: Raya; Cristhian Mosquera, Saliba, Gabriel Magalhães, Calafiori (Hincapié, 72′); Odegaard (Zubimendi, 93′), Rice, Eze (Lewis-Skelly, 73′); Saka, Havertz (Gyökeres, 73′), Trossard (Martinelli, 93′)
Burnley: Weiss; Walker, Tuanzebe, Estève (Humphreys, 82′), Pires; Florentino (Ward-Prowse, 78′), Ugochukwu (Laurent, 71′); Tchaouna (Bruun Larsen, 82′), Hannibal (Amdouni, 70′), Anthony; Flemming
Gol: 1-0 Kai Havertz (37′)
Árbitro: Paul Tierney. Amarillas a Hannibal (28′), Havertz (67′), Flemming (91′), Pires (94′)
Espectadores: 60.274 en el Emirates Stadium
Jaidon Anthony, tras una pérdida, puso el corazón en un puño a la afición ‘gunner’ con un chut lejano que salió por encima del larguero. No acabó de cerrar el partido el Arsenal. Cerca estuvo con un remate mordido a la media vuelta de Eze que escupió el larguero.
El triunfo no llegó a peligrar ante un rival limitado pero la tensión por la incertidumbre del marcador dio paso a la euforia final. Un 1-0, como en la jornada anterior ante el West Ham en el London Stadium, bastó al Arsenal para dar otro paso prácticamente definitivo hacia la Premier que tanto se le ha resistido.









