cómo el bipedismo y un cerebro más grande nos hicieron diestros

Nueve de cada diez personas prefieren la mano derecha para tareas complejas, una abrumadora mayoría sin parangón en el mundo animal. Un nuevo estudio apunta a que esta peculiaridad es el eco evolutivo de dos hitos biológicos de nuestra especie: caminar erguidos y la encefalización.

Fuente