Scheffler se deja ver en el coliderato múltiple del PGA Championship y Rahm, al acecho

Con una tremenda igualdad, el PGA Championship, segundo ‘major’ de la temporada, se ha puesto en marcha este jueves en el Aronimink Golf Club de Pensilvania. Si se esperaba una lucha por todo lo alto, con candidatos múltiples a la victoria, la primera jornada ha dejado claro que sí, que son muchos los aspirantes a la pelea por el triunfo.

Una amplia nómina de jugadores comparte primera posición en un campo en el que, como se esperaba, ha sido difícil para todos restar golpes al par. Con algo de viento de inicio y con buenas condiciones meteorológicas en el global de la jornada, han sido muchos los jugadores que se han posicionado en la primera ronda, aunque también otros han sufrido.

Hasta siete jugadores se han ido al -3 de inicio. Son el sudafricano Aldrich Potgieter, los alemanes Martin Kaymer y Stephan Jaeger, el australiano Min Woo Lee, el japonés Ryo Hisatsune, el estadounidense Alex Smalley y un ‘sospechoso habitual’, un Scottie Scheffler que ha mostrado las cartas de inicio. Pero, entre la amplia nómina de perseguidores del grupo de cabeza, se ubica un Jon Rahm que ha firmado un -1 y es decimoquinto empatado. 

Más han sufrido los demás españoles. David Puig es cuadragésimo noveno con +1 y Ángel Ayora marcha sexagésimo séptimo con +2. Aunque, para sufrimiento, el de un Rory McIlroy que ha iniciado el torneo con +4, fuera del top-100 y con el corte como objetivo muy exigente para este viernes.

Scheffler ha sido, por lo tanto, el hombre que mejor ha rendido de entre los favoritos al título. Vigente campeón del torneo, el número 1 del mundo ha demostrado de inicio que quiere más. Cinco birdies y dos bogeys han marcado su tarjeta. El estadounidense ha putteado bien, pero desde media y larga distancia tras no dejarse opciones claras de inicio. Ello le ha costado un bogey en el par cuatro del hoyo 4, pero la reacción no ha tardado en llegar.

Scheffler se ha puesto el mono de trabajo con dos putts largos y uno más corto embocados entre los hoyos 6 y 8 (dos para birdie, uno para par) y ha lanzado una vuelta en la que el putter ha funcionado. Solo un lunar en el par tres del 14, compensado poco después, ha impedido que su vuelta fuera a más.

Pero varios hombres le acompañan en las alturas con ese -3. Son el sudafricano Aldrich Potgieter (seis birdies y tres bogeys), los alemanes Martin Kaymer (cuatro birdies y un bogey) y Stephan Jaeger (cinco birdies y dos bogeys), el australiano Min Woo Lee (cinco birdies y dos bogeys), el japonés Ryo Hisatsune (siete birdies y cuatro bogeys) y el también estadounidense Alex Smalley (seis birdies y tres bogeys).

Buen inicio de Jon Rahm

Más allá del liderato múltiple, muchos hombres se encuentran al acecho. Con -2 se ubican el inglés Daniel Brown (un eagle, cuatro birdies y cuatro bogeys), el canadiense Corey Conners (tres birdies y un bogey), el irlandés Shane Lowry (un eagle, tres birdies y tres bogeys) y los estadounidenses Sahith Theegala (tres birdies y un bogey), Max Greyserman (cinco birdies y tres bogeys), Xander Schauffele (cinco birdies y tres bogeys) y Patrick Reed (dos birdies sin fallo). Entre ellos, por lo tanto, hay varios nombres importantes de cara a la lucha por el título.

Pero también los hay con -1. Entre ellos, sobre todo, se ubica un Jon Rahm que ha arrancado el torneo con muy buenas sensaciones. A pesar de tres bogeys, dos birdies y un eagle para el recuerdo desde calle han permitido a Rahm situarse arriba, con golpes de magia como receta para solventar las dificultades. 

Rahm ha arrancado con un bogey en el hoyo 10, en unos primeros hoyos en los que el juego largo no acababa de funcionar. Las bolas se quedaban una y otra vez en el centro de green, sin opciones de putts relativamente cortos que le permitieran tener la oportunidad de restar golpes al campo. Sí la tenía en el 18, pero la opción de birdie se le escapaba para un +1 en la primera mitad de su vuelta. Por poco tiempo: un bogey en el hoyo 1 le hacía marcharse al +2.

Sin embargo, a base de magia, todo cambiaba. Un segundo golpe estratosférico desde noventa metros de distancia en el par cuatro de hoyo 2 caía junto al hoyo para el eagle que hacía que Rahm recuperara todo el terreno perdido. Con pares muy positivos, Rahm firmaba un bogey tras pasarse en el hoyo 7 para volver al +1, pero otro golpe para guardar con un chip desde el hoyo 8 y un birdie en el 9 le llevaban a un positivo -1 de cierre. Es decimoquinto empatado con una amplia nómina de jugadores entre los que se encuentran Brooks Kopeka, Collin Morikawa, Jordan Spieth o Cameron Smith, entre otros.

No se encuentra entre esos grandes nombres Rory McIlroy. El norirlandés, en la pelea durante buena parte de su vuelta, ha firmado cuatro bogeys seguidos en el cierre tras sufrir muchísimo en la parte final de su vuelta. Estos han empañado un inicio hasta entonces neutro, de altibajos pero con dos birdies y dos bogeys que, hasta entonces, le ponían en la pelea por los primeros puestos. Fuera del top-100, deberá trabajar mucho este viernes para superar el corte.

Puig y Ayora pelean sobre el par; McIlroy se hunde al final

Han arrancado sobre el par David Puig y Ángel Ayora, pero están situados en disposición de pelear por superar el corte este viernes. Puig marcha cuadragésimo noveno empatado con +1, mientras que Ayora es sexagésimo séptimo igualado con +2.

Puig ha firmado tres birdies, dos bogeys y un doble bogey para un +1 sobre el par 70 del campo en su vuelta de estreno en el torneo. Con un inicio con birdie, un doble bogey ha cambiado de inmediato la tendencia de su vuelta, pero Puig se ha agarrado al campo para firmar otros dos birdies y otros dos bogeys y quedarse con solo un golpe de distancia sobre el par.

Por su parte, Ayora ha debutado en un ‘major’ con una vuelta de +2. Ha firmado dos birdies y cuatro bogeys de inicio, con carácter para superar situaciones complicadas pero con problemas para encontrar buenas posiciones en el green. Dos bogeys consecutivos en los hoyos 2 y 3, con ‘tripateo’ incluido, han marcado esa diferencia definitiva con el par que le deja, eso sí, con plenas opciones de pelear por el corte en la segunda vuelta. Este viernes se pondrá en liza el sueño de llegar al fin de semana.



Fuente