Dos semanas después de que el ‘no’ de Junts tumbara el decreto de vivienda aprobado por el Gobierno, y que incluía una prórroga de los alquileres de dos años y un tope a la subida anual de precios del 2%, los posconvergentes se abren a apoyar un nuevo texto. No obstante, ponen como condición que se contemplen las principales medidas de su plan de choque alternativo, presentado como proposición no de ley en el Congreso a mediados de abril, y que pasan por deducciones fiscales por la hipoteca o por el alquiler.
Fuentes del partido descartan abrir una negociación con el Ejecutivo central –no lo hacen formalmente desde la ruptura de las relaciones en octubre–, pero sí señalan que estudiarán un nuevo real decreto si incluye esta petición. Los posconvergentes han establecido desde hace meses una especie de diálogo indirecto con el Gobierno. No hay contactos como tal, pero presentan sus propuestas y esperan a que el Ejecutivo las incluya en sus textos para validarlos. Así pasó, por ejemplo, con el plan de choque por la guerra en Irán.
Junts plantea ahora que se pueda desgravar un 15% de la hipoteca cada año, hasta un máximo de 11.630 euros, una medida que en Cataluña estuvo en vigor hasta 2013. Serían deducibles las cuotas del préstamo, los intereses, los seguros obligatorios y otros gastos vinculados. Esta deducción se podría aplicar a una sola vivienda, ya sea la habitual o un piso alquilado como residencia habitual, pero node uso turístico ni temporal. Según los posconvergentes, esta medida tendría un coste para el Estado –derivado de la pérdida de estos ingresos– de 2.500 millones al año. Un coste que, según la formación, sería «asumible».
En cuanto al alquiler, el partido liderado por Míriam Nogueras en Madrid plantea que aquellos que ingresen menos de 33.007,20 euros anuales también puedan acceder a una rebaja del 15% de lo que pagan por su domicilio habitual, igualmente con un máximo de 11.630 euros al año. Asimismo, podrían hacer lo propio aquellos que ingresen dinero en una cuenta bancaria pensada específicamente para comprar o rehabilitar una primera vivienda habitual. La deducción sería igualmente del 15% del dinero aportado, con el mismo máximo, y tendría que utilizarse para comprar o reformar el hogar en un plazo máximo de cuatro años.
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, con el titular de Cultura, Ernest Urtasun en sus escaños del Congreso. / José Luis Roca
Inicialmente, la propuesta de Junts ya chocó con el criterio de Sumar, que consideró que los incentivos fiscales eran «injustos». Sin embargo, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, se abrió el pasado fin de semana a estudiar la propuesta. En una entrevista en la Agència Catalana de Notícies, Rodríguez aseguró que los incentivos fiscales podían ser una «oportunidad» para bajar el precio de los inmuebles.
La situación actual
Actualmente, en Cataluña, ya existe una rebaja fiscal por alquiler de vivienda habitual, que permite desgravar el 10% de las cantidades pagadas. Sin embargo, solo pueden beneficiarse de ello los menores de 35 años, quienes hayan estado en paro durante al menos 183 días a lo largo del año de la declaración de la renta, las personas con una discapacidad igual o superior al 65% o las personas viudas mayores de 65 años. Además, es imprescindible no superar los 30.000 euros de base imponible en declaración individual –45.000 en caso de hacerla conjunta–, que la vivienda constituya la residencia habitual y que el contribuyente conste como titular del contrato de alquiler.
En el caso de las hipotecas, solo pueden deducirse un 15% de la cantidad abonada los que firmaron el préstamo antes del 1 de enero de 2013, cuando se eliminó esta ventaja. Es así en Cataluña, aunque hay otras comunidades que sí cuentan con beneficios fiscales autonómicos para estos casos.
Suscríbete para seguir leyendo












