¿Tienes más de 60 años y te sientes perdido con la rutina a seguir en el gimnasio? A veces, ni siquiera es necesario ir a estos centros para mantenerse en forma. Eso sí, en ningún caso podemos abandonar los ejercicios de fuerza, por mucho que hayamos cumplido cierta edad.
Cada vez más expertos coinciden en que sucede lo contrario: mantener y desarrollar la musculatura después de los 60 años puede ser una decisión inteligente si quieres conservar la salud, la movilidad y la independencia durante más tiempo.
La Escuela Europea del Deporte destaca que el entrenamiento de fuerza aporta beneficios fundamentales a las personas mayores. No solo ayuda a mantener la masa muscular, que tiende a disminuir con el paso de los años, sino que también fortalece los huesos, mejora la postura y reduce el riesgo de caídas y lesiones.
Los movimientos más recomendados para ejercitar la fuerza si tienes más de 60 años
Entre los movimientos más recomendados se encuentran las sentadillas, las flexiones apoyadas en la pared, las elevaciones de talones, el remo con bandas elásticas y la prensa de piernas.
Una mujer haciendo sentadillas / Sport
Lo mejor de todo es que son ejercicios que pueden hacerse empleando el propio peso corporal, bandas de resistencia o cargas ligeras que podemos tener en casa sin tener que ir al gimnasio.
La clave no está en levantar grandes pesos, sino en progresar poco a poco y mantener una práctica constante: comenzar con una o dos series de entre 10 y 12 repeticiones e ir aumentando gradualmente la intensidad en función a la evolución individual de cada uno.
Más allá de los innumerables beneficios físicos, la fuerza juega un papel clave en la vida cotidiana. Acciones tan habituales como subir escaleras, levantarnos del sofá o llevar la compra dependen de la musculatura, de ahí que sea fundamental trabajarla incluso aunque hayas superado la barrera de los 60 años.












