UGT Serveis Públics ha denunciado la grave situación que atraviesa la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Francesc de Borja de Gandia con motivo del Día Internacional de la Enfermería, que se celebra hoy 12 de mayo.
El sindicato advierte que «la situación asistencial en la UCI es insostenible» y alerta que esto supone «un grave riesgo tanto para la seguridad de los pacientes críticos como para la salud física y mental de los profesionales que los atienden».
Según cifras de UGT, actualmente hay trece pacientes ingresados en la UCI, de los cuales seis se encuentran intubados y conectados a ventilación mecánica, dos precisan hemofiltros o terapia extrarrenal -técnica que requiere vigilancia y cuidados continuos- y uno permanece en aislamiento, con protocolos estrictos de protección para el personal en cada entrada y salida de la habitación.
El sindicato alerta que «a esta enorme complejidad asistencial» se suma la necesidad de acompañar a los pacientes a pruebas o técnicas en el servicio de Radiología, que se ubica en la planta baja del edificio, es decir, dos plantas por debajo de la UCI. La situación obliga a desplazar a profesionales de enfermería de la unidad, por lo que el servicio se queda con una enfermera y una TCAE menos durante esos traslados.
Lamentan que «pese a esta carga de trabajo, el turno cuenta únicamente con cuatro enfermeras y tres TCAE». En sus palabras, «esto implica que una enfermera llega a asumir hasta cuatro pacientes, mientras que las otras tres atienden a tres pacientes cada una. En el caso de las TCAE, una de ellas soporta la atención de cinco pacientes y las otras dos asumen cuatro pacientes cada una».
El sindicato denuncia que estas cifras se encuentran «muy lejos de las recomendaciones profesionales para las Unidades de Cuidados Intensivos». Sin embargo, desde el Departamento de Salud de Gandia desmienten la situación y señalan que «la atención a los pacientes se presta conforme a los estándares de calidad establecidos, sin que exista ninguna situación que comprometa la seguridad de profesionales ni de pacientes».
Trabajo bajo una sobrecarga extrema
El sindicato pone en valor el trabajo de los profesionales, que, en sus palabras, «están altamente cualificados, preparados y comprometidos con sus problemas«. Insisten en que el problema se basa en que «ningún sistema sanitario puede garantizar una atención segura cuando obliga a trabajar de forma continuada bajo una sobrecarga extrema».
Recuerdan: «Cada alarma simultánea, cada parada cardiorrespiratoria, cada movilización urgente, cada administración de medicación crítica o cada intervención sobre un paciente inestable exige tiempo, concentración y personal suficiente. Cuando esos recursos no existen, aumentan los riesgos de errores, retrasos asistenciales y complicaciones evitables». En este sentido, lamentan que «el agotamiento crónico, la presión psicológica y la sobrecarga mantenida están deteriorando a profesionales esenciales para el sistema sanitario público».
Para revertir esta situación, UGT exige un refuerzo estructural de personal, ratios seguras y medidas reales que protejan tanto a pacientes como a profesionales. «Defender unas condiciones laborales dignas es también defender una sanidad pública segura y de calidad para toda la ciudadanía», concluyen.
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