Uno de los pasajeros estadounidenses que viajaba a bordo del MV Hondius dio positivo en hantavirus en Cabo Verde, momentos antes de que el Gobierno de España impusiese a Canarias recibir el crucero. Pero el contagio no se divulgó hasta este lunes, cuando el Ejecutivo de Estados Unidos informó de que el ciudadano había sido evacuado de forma separada al resto del pasaje. Sanidad reconoció, al filo de las 9 horas, que aunque Washington consideraba sospechoso el caso tras una primera prueba que reflejó «un positivo débil», ellos optaron por calificarla como «no concluyente». A esta noticia se suma que uno de los españoles internado en el Gómez Ulla de Madrid dio positivo este lunes en una PCR.
Durante cinco días, mientras el Hondius realizaba la travesía hasta las Islas y al tiempo que Canarias solicitaba información que explicase por qué el crucero debía atracar en Tenerife y no podía seguir hasta Países Bajos, el departamento que dirige Mónica García ocultó que uno de los pasajeros de EEUU estaba contagiado. ¿El motivo? El Gobierno de España, al contrario que el de Estados Unidos, necesita dos pruebas positivas para asegurar la enfermedad.
La Administración de Trump reveló este lunes que este hombre fue evacuado por separado y viajó aislado en el avión hasta Nebraska, donde ha ingresado -al igual que los otros 17 estadounidenses repatriados- en el Centro Médico de la Universidad de este Estado, el único hospital de cuarentena financiado por el Gobierno federal. A él, debido al contagio, lo mantienen por seguridad en la unidad de biocontención.
A este paciente se unió otro que el día 6 (cuando el barco navegaba hacia Granadilla) mostró una «tos leve» y que remitió, por lo que no se considera caso probable, aunque en prevención EEUU también decidió trasladarlo de forma aislada.
Después de que el subsecretario de Salud, Brian Christine, diese a conocer los detalles, Sanidad confirmó la información que hasta entonces había omitido. El Ministerio explicó que un epidemiólogo del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) embarcó en el Hondius mientras estaba fondeado en Cabo Verde y analizó todos los contactos, «especialmente a aquellos que habían tenido contacto estrecho con los casos confirmados».
El estadounidense era uno de ellos, incluso tuvo síntomas antes de llegar a Praia. A él se le realizó una prueba diagnóstica que se mandó a dos laboratorios. «En uno de ellos su resultado fue considerado por las autoridades estadounidenses como un positivo débil, aunque para nosotros no era concluyente», aseguró este lunes el departamento de Mónica García: «El segundo análisis fue negativo».
Apuntes
Los primeros estudios genéticos realizados al hantavirus han determinado que corresponde a la variante Andes y no han detectado mutaciones significativas en el virus, según explicó la ministra de Sanidad, Mónica García. Esta cepa, identificada en seis de los contagios confirmados a bordo del buque de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, es la más habitual en Chile y Argentina. El contagio entre pesonas es limitado.
Esta persona no manifestaba síntomas cuando estaba en Cabo Verde, pero -argumenta Sanidad- «las autoridades estadounidenses han decidido tratar el caso como positivo». Por ello, solicitaron el traslado por separado. No solo viajó aislado en el avión, sino que en Granadilla también lo evacuaron «en una embarcación independiente». Posteriormente -añade- el ECDC «decidió mantener el criterio de caso positivo».
Esta información se mantuvo a espaldas del Gobierno de Canarias, que en todo momento mostró rechazo al fondeo y atraque del buque en Tenerife -una decisión impuesta desde Madrid- y que reclamó conocer el estado de los pasajeros, antes de que el crucero llegase a las Islas. Fernando Clavijo era partidario de que si no había ningún positivo o enfermo en el barco este continuase su travesía hasta Países Bajos, país de bandera de la naviera. Este lunes se reveló que sí lo había.
A esto se suma que una paciente francesa comenzó a encontrarse mal durante el vuelo de repatriación. La viajera presentó síntomas como fiebre en el avión y su estado empeoró durante la noche. Según informó la ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, se encuentra «grave» y ha sido trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un hospital de París. Además, se han identificado 22 contactos en Francia que deberán permanecer en aislamiento preventivo.
Los españoles
Los contagios no se limitan a EEUU y Francia, sino que salpican a España. Uno de los pasajeros ingresado en el Hospital Gómez Ulla dio positivo este lunes en una primera PCR. Sanidad lo considera «un positivo provisional«, ya que con su criterio el resultado final lo determina la segunda muestra. El paciente no presenta síntomas y su estado general de salud es bueno. El resto de viajeros españoles dieron negativo pero permanecerán asilados y en cuarentena. Al cierre de esta edición, todos los españoles eran asintomáticos.
En caso de que el resultado se confirme como positivo, las muestras serán estudiadas por el Centro Nacional de Microbiología y el paciente contagiado permanecerá ingresado en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel del Hospital de Defensa hasta recuperarse por completo.
Esta cuarentena comenzó a contar desde el 6 de mayo (cuando supuestamente los aislaron en el crucero), y se podrá extender hasta 42 días, según informó este lunes Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad. Los pacientes permanecen en habitaciones cerradas e independientes, bajo un amplio dispositivo de seguridad con presencia tanto de personal privado como militar.
Por otra parte, las dos mujeres hospitalizadas en Barcelona y Alicante, que tuvieron contacto en un avión con la holandesa fallecida por hantavirus en Johannesburgo, volvieron a dar negativo este lunes en las PCR realizadas.
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