Wall Street cae este martes y el S&P 500 retrocede desde máximos históricos tras conocer el dato clave de inflación, que ha mostrado un aumento superior al esperado. Esto, en un mercado que sigue atento al conflicto en Oriente Medio, después de que el presidente Donald Trump haya asegurado que el alto el fuego con Irán está «en cuidados intensivos».
Y es que la guerra y el alza del precio del petróleo ha reavivado los temores inflacionistas, y el dato conocido este martes no contribuirá a calmar los ánimos. El IPC ha subido en abril al 3,8% desde el 3,3% de marzo, por encima de las previsiones de 3,7%. La tasa subyacente también ha superado los pronósticos por una décima tras escalar al 2,8% en el cuarto mes del año.
Bret Kenwell, analista de Mercados de eToro en EEUU, asegura que «los precios de los alimentos siguen subiendo, alcanzando la inflación interanual un máximo de varios años, mientras que los servicios básicos, que incluyen vivienda y atención médica, registraron su mayor inflación desde septiembre».
«Las acciones estadounidenses han experimentado un fuerte repunte últimamente, especialmente en el sector tecnológico. Sin embargo, en las últimas semanas hemos observado una disminución en el liderazgo, con menos acciones asumiendo el peso del mercado. Si bien el mercado laboral y la economía en general aún se muestran estables -aunque no precisamente sólidos-, una Reserva Federal descoordinada y una inflación en aumento complican la situación. Tras un repunte tan potente impulsado por las ganancias, las acciones podrían simplemente necesitar un respiro», añade.
Por su parte, George Brown, economista sénior de Schroders, indica que «ahora que es poco probable que se produzcan recortes de tipos en 2026, el debate sobre la política monetaria se ha desplazado hacia si la Fed puede permitirse mantener la calma o si, en última instancia, se verá obligada a endurecer su política».
«La Fed podría quedarse rezagada si el crecimiento se mantiene tan resistente como esperamos y surgen efectos de segunda ronda, lo que tiempo después requeriría una respuesta más contundente. Nuestra hipótesis de base es que la Fed adoptará un tono firme, pero que, en última instancia, mantendrá los tipos estables, antes de volver a la política de flexibilización en 2027″, agrega.
LA TREGUA CON IRÁN, ¿EN PELIGRO?
Desde el punto de vista geopolítico, los inversores siguen pendientes de cualquier novedad relacionada con la guerra de Irán, sobre todo, ante la falta de avances en las negociaciones de paz. De hecho, Trump ha señalado que la tregua con Teherán está «en cuidados intensivos». «Yo diría que el alto el fuego está en cuidados intensivos, en una situación en la que el médico entra y dice: ‘Señor, su ser querido tiene aproximadamente un 1% de posibilidades de sobrevivir'».
«Continuamos sin acuerdo y con el fuego cruzado de amenazas entre las dos partes, con Trump advirtiendo que el alto el fuego con Irán se encuentra en un estado muy frágil, y el Gobierno iraní señalando que está preparado para cualquier escenario», valoran en Renta 4 Banco.
Llegados a este punto, estos expertos afirman que «queda claro» que las posturas de EEUU e Irán se mantienen distanciadas, con el primero exigiendo la reapertura del estrecho de Ormuz y el desmantelamiento el programa nuclear iraní, y el segundo pidiendo la salida de la presencia militar americana como paso previo a cualquier acuerdo.
Asimismo, reiteran que, «de ser cierto el informe de la CIA (Irán podría resistir al bloqueo naval estadounidense al menos 3 ó 4 meses más), Trump tendría más prisa que Irán en alcanzar un acuerdo, especialmente teniendo en cuenta que la gasolina está en máximos de 2022 y ahora comienza la ‘driving season’ americana, periodo de máxima demanda, que podría presionar adicionalmente al alza el precio, complicando la posición de Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato (3-noviembre)».
OTROS MERCADOS
En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 3,19% ($101,21) y el Brent avanza un 2,73% ($89,00). Por su parte, el euro se deprecia un 0,31% ($1,1746), y la onza de oro pierde un 0,45% ($4.707).
La rentabilidad del bono americano a 10 años se revaloriza al 4,431% y el bitcoin pierde un 1,47% ($80.733).















