Una llamada recibida a las 06:43 horas en el centro de emergencias Castilla y León 1-1-2 alertaba de un incidente en una empresa alimentaria situada en la carretera ZA-P-2311, en el término municipal de Valcabado. Según la comunicación inicial, el sistema de detección de gases había saltado al detectar una posible fuga de amoniaco en el circuito de refrigeración ubicado en la sala de compresores de la instalación.
Ante la situación, desde el centro de emergencias se activó de inmediato el protocolo de coordinación, informando al Centro Coordinador de Emergencias de la Junta de Castilla y León, a la Guardia Civil (COS) de Zamora, a los Bomberos de la Diputación de Zamora y, de forma preventiva, a Emergencias Sanitarias – Sacyl. La empresa, por su parte, inició la evacuación preventiva de todo el personal presente en las instalaciones.
Desde el primer momento, la prioridad fue garantizar la seguridad de los trabajadores y evaluar la magnitud de la fuga. Las primeras informaciones confirmaban que no había personas afectadas ni indicios de exposición al gas en el exterior de la instalación, lo que permitió centrar los esfuerzos en la localización del origen del escape.
Desalojo sin incidentes
Durante el seguimiento del incidente, el Centro Coordinador de Emergencias confirmó que habían sido evacuados un total de 83 trabajadores, todos ellos sin necesidad de asistencia sanitaria. La operación de desalojo se desarrolló con rapidez y sin incidentes, siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de emergencias industriales.
A la llegada de los equipos de emergencia al lugar, los Bomberos de la Diputación de Zamora, en colaboración con el personal de mantenimiento de la empresa, comenzaron las labores de inspección de la sala de compresores. Tras una revisión exhaustiva de la instalación, lograron localizar con precisión el punto de la fuga de amoniaco, procediendo inmediatamente a su corte y estabilización.
El rápido control de la situación evitó que el gas pudiera propagarse fuera del circuito interno de refrigeración. Según las primeras valoraciones de los equipos intervinientes, no se produjo ningún tipo de fuga hacia el exterior, lo que redujo considerablemente el riesgo para la población y el entorno.
El suceso, que generó una importante movilización de medios de emergencia, quedó finalmente resuelto sin consecuencias personales ni daños externos.












