La Liga se le escapó definitivamente al Real Madrid en el clásico. La derrota contra el Barça no solo certificó el título azulgrana, también dejó una imagen simbólica del derrumbe blanco: la ausencia de Kylian Mbappé. El delantero francés no pudo jugar el partido decisivo y volvió a quedar señalado en medio de una temporada marcada por las lesiones, las dudas físicas y la sensación de desconexión colectiva. Preguntado por ello, Álvaro Arbeloa dejó una frase tan medida como significativa: “Me hubiese gustado que hubiese estado al 100% y que hubiese podido jugar desde el principio”.
El técnico tampoco garantizó su regreso antes del final de Liga. “No lo sé. Quedan dos semanas. Según evolucione de las molestias que tiene ahora mismo, veremos si puede jugar o no”, explicó sobre un Mbappé cuya situación sigue alimentando el debate interno y externo alrededor del equipo.
Arbeloa compareció con gesto serio después de un partido que quedó condicionado muy pronto. “Es un partido que se nos ha puesto cuesta arriba demasiado pronto”, explicó. El entrenador madridista reconoció la superioridad táctica del Barça y lamentó la falta de reacción de los suyos. “Son muy buenos cuando se ponen con el marcador a favor, saben administrar las posiciones, flotando las posiciones… Es un equipo muy trabajado”, señaló. También consideró clave no haber aprovechado las ocasiones del inicio: “Una pena no haber marcado alguna de las ocasiones que hemos tenido, incluso con el 2-0”.
La derrota dejó además otra imagen significativa: la ausencia de rebeldía de un Madrid que terminó entregado a la realidad de la temporada. Arbeloa defendió el esfuerzo de sus jugadores, aunque admitió el golpe emocional. “No era un escenario nada fácil para los jugadores, les he pedido que se entregasen hasta el final y es lo que hemos intentado”. El técnico también explicó la baja de última hora de Dean Huijsen. “Quería jugar, pero se encontraba con pocas fuerzas. Se encontraba débil en el calentamiento y ha sido decisión mía”, reveló.
Uno de los momentos más tensos de la rueda de prensa llegó al ser preguntado por su futuro. Arbeloa no descartó una conversación inminente con el club después de perder la Liga. “Seguramente tengamos una conversación, como es normal”, admitió. Aunque quiso centrar el mensaje en el cierre de temporada: “Ahora mismo lo que quiero es que el equipo acabe bien y que no se deje en estos tres partidos. Es en lo que voy a poner el foco en estas dos semanas. Lo que depare el futuro, ya lo veremos”.
Más allá del resultado del clásico, el entrenador dejó un diagnóstico profundo sobre los problemas del equipo. “Necesitamos colectivamente dar un paso adelante, tener una idea mucho más clara de lo que queremos hacer, anteponer lo colectivo a lo individual… Para mí, ese es el principio”, reflexionó. Arbeloa lamentó especialmente los puntos perdidos contra rivales inferiores: “Puedes perder contra el Barça, pero hay muchos partidos que no se pueden escapar como se nos han escapado”.
Aun así, rechazó hablar de revolución o reconstrucción total. “Tenemos una gran plantilla a la que podemos sacar mucho rendimiento”, defendió. El técnico recordó además el impacto de las lesiones durante estos meses: “No ha sido nada fácil estos meses, con muchas bajas de jugadores importantes”. Aunque asumió que habrá cambios: “El club siempre va a buscar mejorar. Tenemos jugadores que querría cualquier equipo de Europa”.
El entrenador también protestó por una acción polémica sobre Bellingham. “Me ha parecido claro que había codazo. Habrá que preguntar por qué no ha entrado al VAR”, comentó antes de felicitar al campeón: “Felicitar al Barcelona por haber ganado la Liga en un partido que se les ha puesto de cara muy pronto”.
Con el campeonato perdido, Arbeloa quiso enviar un último mensaje de orgullo competitivo de cara al cierre del curso. “Nuestra temporada ha acabado hoy”, reconoció. Pero exigió compromiso en los tres encuentros restantes: “No podemos dejarnos. Son tres partidos que hay que salir a ganar, defendemos algo que es mucho más grande que nosotros”. También tuvo palabras para una afición golpeada por la temporada. “Entendemos la frustración y el desencanto que tienen que tener”, afirmó. Aunque intentó cerrar con un mensaje de resistencia institucional: “Sabemos que el Real Madrid siempre vuelve. Hemos caído y nos hemos levantado muchas veces”.









