Cada día, unas 65 personas reciben en España un diagnóstico de cáncer de vejiga. En total, cerca de 24.000 pacientes conocerán este 2026 que padecen el quinto tumor más frecuente del país, solo por detrás de los cánceres colorrectal, mama, próstata y pulmón. Pese a estas cifras, sigue siendo uno de los grandes uno de los grandes desconocidos de buena parte de la población.
«El cáncer de vejiga tiene una importancia clave en nuestro país», explica el doctor Enrique Grande, director del Programa One Oncology Madrid Quirónsalud y jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Ruber Internacional. «España es uno de los países con mayor incidencia de este tumor», advierte.
El perfil del paciente está bastante definido. La mayoría de los diagnósticos se producen en hombres en edad avanzada, especialmente a partir de los 70 años. «Aproximadamente cuatro de cada cinco pacientes son varones«, señala el doctor Grande. Una diferencia estrechamente relacionada con el tabaquismo, principal factor de riesgo de este cáncer.
El tabaco es el principal factor de riesgo
«El tabaco está detrás del 50 o 60% de los casos», asegura el oncólogo. Aunque muchas veces este se asocia al cáncer de pulmón, el especialista recuerda que los carcinógenos inhalados también pasan a la sangre y terminan acumulándose en la vejiga a través de la orina. «Esos compuestos se depositan en las paredes de la vejiga y afectan directamente a las células», explica.
Muchas personas mayores creen que es normal tener sangre en la orina o lo relacionan con una infección y eso retrasa el diagnóstico»
Más allá del tabaco, también existen otros factores de riesgo menos conocidos, especialmente determinados laborales. «Tradicionalmente se consideraba el tumor de las peluqueras», apunta Grande, en referencia a la exposición continuada durante años a productos químicos y aerosoles de las lacas en espacios cerrados.
¿Cuál es el principal síntoma que hace saltar las alarmas?
Uno de los grandes problemas del cáncer de vejiga es que sus síntomas suelen confundirse con infecciones urinarias. La señal más habitual es la presencia de sangre en la orina, a veces acompañada de escozor o molestias leves. «Muchas personas mayores creen que es algo normal o lo relacionan con una infección y eso retrasa el diagnóstico», lamenta. «No es normal tener sangre en la orina y siempre hay que consultarlo».
Los investigadores Cristian Suárez y Marta Dueñas, que han desarrollado una prueba para detectar cáncer de vejiga con una muestra de orina. / EPC
Ese retraso puede resultar determinante. «El pronóstico depende directamente del momento en el que se detecte el tumor», subraya. Cuando el cáncer se diagnostica en fases iniciales, las posibilidades de curación son mucho más probables. Sin embargo, cuando aparece metástasis, el abordaje cambia completamente. «Ya no podemos hablar de curación, aunque sí de cronificar la enfermedad en muchos casos».
Precisamente en este aspecto se han producido algunos de los mayores avances médicos de los últimos años. La llegada de la inmunoterapia y las terapias dirigidas han cambiado el tratamiento del cáncer de vejiga. «Hemos empezado a hablar de largos supervivientes, algo impensable hace años en pacientes con este tumor», destaca el especialista.
Además, estos avances están permitiendo evitar algunas de las cirugías más agresivas. «Ahora contamos con tratamientos capaces de reducir el tamaño del tumor y preservar la vejiga en determinados pacientes», explica Grande. Esto evita, en algunos casos, operaciones muy invasivas que obligaban a extirpar completamente la vejiga y condicionaban enormemente la calidad de vida.
La concienciación, el gran reto aún por cumplir
El especialista insiste además en que el tratamiento no debe centrarse únicamente en el tumor. «El acompañamiento emocional y físico es importantísimo», recalca. Aspectos como la nutrición, el ejercicio, el control del dolor o incluso la autoestima forman parte del proceso oncológico y del bienestar del paciente.
Aun así, el gran reto sigue siendo la concienciación. «Necesitamos que la población conozca este tumor y preste atención a los síntomas», recalca el oncólogo. Porque, aunque la incidencia en hombres muestra una ligera tendencia descendente ligada a la reducción del tabaquismo, las cifras continúan siendo muy elevadas y el diagnóstico precoz sigue marcando la diferencia.













