El valenciano Jesús Honrubia ha estrenado hace unas semanas el cargo de presidente de Greenpeace España. Esto llega después de más de 35 años de trabajo dentro de la organización, desde que en 1990 se asoció movido por su posición antinuclear y su rechazo a la primera guerra del Golfo.
Parece que existe un corriente cada vez más fuerte en defensa de la energía nuclear y en contra del desmantelamiento de las centrales. ¿A qué considera que se debe esto?
A intereses económicos del sector nuclear. Las empresas con intereses en el sector, especialmente las propietarias de las centrales nucleares se están empleando a fondo para conseguir una prórroga de la Central Nuclear de Almaraz, porque saben que, si consiguen esto, todas las demás irán detrás. Con ese objetivo están promoviendo el debate político y mediático, que prácticamente ya no existía en la sociedad española.
Se promueve un debate político y mediático que prácticamente ya no existía en la sociedad española
Hay voces que defienden la energía nuclear como solución al cambio climático. ¿Eso es cierto o solo supone un obstáculo para revertir esta situación?
Esto parte de la falsa creencia de que la energía nuclear no emite gases de efecto invernadero, pero esto no es así. Hay que tener en cuenta todas las emisiones asociadas a la industria nuclear. Sin embargo, lo importante es que la opción nuclear hace que se desvíen importantes recursos económicos que podrían ser empleados en programas de ahorro, eficiencia y despliegue de energías renovables, con lo que resultado final es una emisión de CO2 mucho mayor.
Se habla mucho de los beneficios de la energía nuclear, pero ¿merecen la pena en función del coste en gestión de residuos y mantenimiento de instalaciones?
La energía nuclear no merece la pena por los elevados costes de construcción y operación, los riesgos asociados a un posible accidente, el desmantelamiento al final de su vida útil y la gestión de los residuos durante miles de años. Además, en Greenpeace acabamos de publicar un informe elaborado por investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos y de la Politécnica de Catalunya que cuantifica el coste económico asociado a una prórroga de la vida útil de la central de Almaraz desde el cierre previsto en 2027 y 2028 para sus dos reactores hasta 2030 y concluye que supondría perder 26.129 millones de euros de inversiones en energías renovables y que los consumidores pagaran un sobrecoste de 3.831 millones de euros en la factura de la electricidad.
Podemos sustituir todos los combustibles fósiles por energías renovables en 2040
¿Es viable el cierre programado para 2035 de todas las centrales nucleares españolas?
No solo es viable, sino que es necesario. La viabilidad se ha demostrado en el reciente informe de Greenpeace Energía para vivir mejor que ha sido elaborado por el Instituto de Futuros Sostenibles de la Universidad Tecnológica de Sidney y que demuestra que aplicando criterios de suficiencia y eficiencia podemos cerrar todas las centrales nucleares con el calendario previsto y además sustituir todos los combustibles fósiles por energías renovables en 2040, tanto en España como en Portugal.
¿Qué supondrá para la Comunitat Valenciana el cierre programado de Cofrentes en 2030?
Para la Comunitat Valenciana el impacto será insignificante, pero para ser honestos, puede suponer un impacto económico directo muy relevante a corto plazo para la comarca de Ayora-Cofrentes, porque durante muchos años la nuclear ha sido uno de sus principales motores económicos. Mi familia es de Cofrentes y, aunque no viva allí, voy con frecuencia, así que conozco perfectamente la realidad social y económica. Pero en Greenpeace defendemos una transición energética justa y por lo tanto creemos que el cierre y desmantelamiento de la central nuclear se debe acompañar de planes de inversión pública para mantener la actividad económica y evitar el despoblamiento a través de programas de inversión directa.
No se trata de reemplazar unas energías por otras. Hay que pensar más que en términos de cantidad de energía
¿Pueden asumir las energías renovables el vacío que dejaría la desaparición de las centrales nucleares en España?
Si, perfectamente. Pero un detalle que consideramos importante es que no solo hay que sustituir la energía nuclear y los combustibles fósiles. Hay que introducir en el debate los conceptos de suficiencia y eficiencia. No se trata de reemplazar unas energías por otras, porque todas las energías, incluso las renovables, tienen un impacto sobre el medio ambiente. Hay que pensar más que en términos de cantidad de energía, en términos de los servicios que nos proporciona, en cuales necesitamos y en cuales no y sobre todo en que sean para todas las personas.













