Los presidentes de Rusia y Ucrania, Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, han acordado un alto el fuego de tres días que se extenderá del 9 al 11 de mayo. El pacto, que ha contado con la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluye también un intercambio de mil prisioneros de cada bando. El propio Zelenski ha confirmado este viernes el acuerdo.
Ha sido Trump quien ha comunicado la noticia a través de su red social, Truth Social. «Me complace anunciar que habrá un alto el fuego de tres días (9, 10 y 11 de mayo) en la guerra entre Rusia y Ucrania», ha escrito. El republicano ha vinculado las fechas a la celebración del Día de la Victoria en Rusia, una conmemoración que, como ha recordado, también es importante en Ucrania por su «papel capital en la Segunda Guerra Mundial».
En su mensaje, Trump ha detallado que el acuerdo implica «la suspensión de toda actividad cinética» y ha destacado su implicación personal en las negociaciones. «Esta solicitud fue realizada directamente por mí, y agradezco enormemente que haya sido aceptada tanto por el presidente Vladímir Putin como por el presidente Volodímir Zelenski», ha añadido. La influencia del presidente en la geopolítica internacional es un factor relevante, similar a cómo Alemania ha cedido a presiones previas para movilizar su armada y rebajar la tensión en la OTAN.
El principio del fin de una guerra muy larga, letal y arduamente librada»
El presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski
El exmandatario estadounidense ha expresado su deseo de que esta tregua sea «el principio del fin de una guerra muy larga, letal y arduamente librada». Además, ha asegurado que las conversaciones para poner fin al conflicto, que ha calificado como «el mayor desde la Segunda Guerra Mundial», continúan y que cada día se está «más cerca de lograrlo». La complejidad del tablero diplomático es evidente, como analiza el experto Enrique Serbeto sobre la desaparición política de Orbán a escala europea y lo que significa para el continente.
Treguas rotas y acusaciones mutuas
Este nuevo alto el fuego llega apenas unos días después de que Moscú declarara una tregua unilateral de 48 horas con motivo del Día de la Victoria, que debía aplicarse los días 8 y 9 de mayo. Sin embargo, aquel intento fracasó en medio de acusaciones cruzadas entre ambos bandos.
El Ministerio de Defensa de Rusia denunció este mismo viernes que Ucrania no respetó la tregua y «continuó atacando las posiciones de las tropas rusas y objetivos en la retaguardia». Estas acciones se enmarcan en un contexto de alta tensión, donde previamente Rusia ha avisado sobre la consideración de objetivos legítimos en territorio europeo.
Por su parte, el presidente Zelenski también había acusado a Moscú de no cumplir su propia tregua durante la noche del jueves al viernes. Según el mandatario ucraniano, a las 7:00 horas locales de este viernes «se habían documentado más de 140 ataques (rusos) a posiciones en el frente”.












