España ha confinado en hospitales a dos mujeres, una residente en Barcelona y otra en Alicante, que estuvieron expuestas al hantavirus porque en un avión se sentaron cerca de la mujer neerlandesa que acompañaba los restos mortales de su marido, considerado el paciente cero del brote registrado en el crucero ‘MV Hondius’. Tanto la alicantina, de 32 años y que presenta síntomas leves compatibles con el virus, como la residente barcelonesa, de mediana edad y asintomática, formaban parte del pasaje del vuelo de Johannesburgo-Ámsterdam que la turista holandes se disponía a coger. De hecho, estuvieron en contacto poco rato, dado que la mujer fue obligada a bajar del avión debido a su estado de salud: fue ingresada en un hospital y al día siguiente murió. El virus tiene su pico de transmisión cuando se presentan síntomas.
La mujer residente en Barcelona, cuyo caso ha sido notificado esta misma noche por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, se encuentra confinada en una habitación del Hospital Clínic, según TVE, donde se le están practicando pruebas diagnósticas en aplicación ddel protocolo aprobado este mismo viernes por la Comisión de Salud Pública. Según fuentes de Salut, esta persona no había sido identificada inicialmente debido al hecho de que se cambió de asiento con su sobrina. Su estado de salud es bueno. En el eventual caso de que diera positivo, sería trasladada a una habitación de aislamiento y tratamiento de alto nivel en Cataluña. De hecho, el Clínic cuenta con una unidad de este tipo.
Viajera sudafricana
Se da la circunstancia de que las autoridades sanitarias también estaban buscando este viernes a una tercera pasajera del mismo vuelo, en este caso sudafricana y que había pasado una semana en Barcelona. La mujer ha sido localizada y se ha podido comprobar que no presenta síntomas, por lo que, según Sanidad, es innecesario aislarla y que se tengan que rastrear sus contactos en Sudáfrica y Cataluña. Este mismo viernes, los departamentos de Salut y Presidencia de la Generalitat se habían reunido para valorar la situación y activar los protocolos previstos para enfermedades infecciones.
El caso de la mujer de Alicante se ha conocido este mediodía, durante la presentación a la prensa de los protocolos de evacuación y abordaje del hantavirus. En este sentido, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha considerado «improbable» que se trate de un contagio, dado que se sentó dos filas detrás de la mujer contagiada. Fuentes de Sanidad apuntan a que, de hecho, los dos casos presentan un riesgo bajo.
Otros países han confinado también a personas que han estado en contacto estrecho con los contagiados y tienen síntomas, como la azafata neerlandesa hospitalizada en Ámsterdam, que estuvo departiendo con la mujer neerlandesa y este viernes ha dado negativo en la prueba médica. De momento, la OMS no ha confirmado ningún nuevo caso: el cómputo oficial sigue siendo tres fallecidos y cinco personas contagiadas en el interior del barco. Las tres personas con síntomas que quedaban en el barco ya fueron evacuadas el martes del crucero.
Vuelo Johannesburgo-Ámsterdam
La mujer fallecida tenía 69 años y se bajó, junto a 28 pasajeros más, en una escala que el barco hizo en la isla atlántica de Santa Elena. Acompañaba a los restos mortales de su marido, que había fallecido en el barco el 11 de abril. Cuando el crucero hizo escala, no se sabía que había un brote de hantavirus. La mujer, sin saberlo, viajó hasta Johannesburgo y allí intentó, el 25 de abril, tomar un avión hasta Ámsterdam. Sin embargo, al observar que estaba enferma, la tripulación la bajó de la aeronave. Según ha trascendido, incluso se desmayó y, al día siguiente de ser hospitalizada, falleció. Posteriormente, el 2 de mayo, falleció una pasajera alemana del MV Hondius, lo que ya sí activó la alerta internacional y los mecanismos previstos ante las crisis sanitarias.
Entre otras medidas, se puso en marcha, por ejemplo, la búsqueda de contactos. En el caso de la mujer fallecida, la compañía aérea ha identificado a las personas situadas en las filas próximas en el avión que intentó coger. Según ha detallado Padilla este viernes, a través del sistema europeo de alerta temprana y respuesta rápida, «España ha tenido conocimiento de que dos de esas personas -el caso de la barcelonesa aún no había trascendido- tenían como destino final nuestro país».
Síntomas leves
La mujer de Alicante presenta síntomas leves, concretamente tos e insuficiencia respiratoria ligera. Por ello, en aplicación del nuevo protocolo, ha sido trasladada al hospital Sant Joan, en Alicante, donde va a permanecer aislada y va a ser sometida a diferentes pruebas diagnósticas que serán analizadas por el Centro Nacional de Microbiología.
Para estos casos, el protocolo prevé practicar PCR y una prueba nasofaríngea. En caso de dar negativo en hantavirus, las pruebas se repetirán cada 48 horas durante un breve periodo de tiempo. Si en algún momento se da positivo, se activa un ingreso en una unidad de alto aislamiento. En su caso, si el resultado sigue siendo negativo, al tratarse de un contacto estrecho, previsiblemente será trasladada al hospital Gómez Ulla, donde también ingresarán los 14 españoles a bordo del barco. Estos pasajeros se consideran contactos y no casos sospechosos porque ninguno de ellos tiene síntomas.
Lo búsqueda de cabos sueltos
El protocolo aprobado también prevé que los 14 españoles a bordo del barco sean trasladados, una vez desembarquen, en un avión militar hasta el hospital Gómez Ulla. No determina, sin embargo, cuánto tiempo deben permanecer aislados: las autoridades sanitarias aún tienen que decidir si el último contacto de riesgo en el crucero con las personas contagiadas lo tuvieron el 28 o el 30 de abril, fecha a partir de la cual se iniciaron las medidas de distanciamiento.
Asimismo, los expertos sanitarios tienen que determinar también «su grado de exposición». Ante ello, el protocolo no cierra un tiempo fijo y tasado de cuarentena. Establece, eso sí, que los siete primeros días cumplan una cuarentena «estricta» y después se les repetirá la PCR y se determinará si deben seguir o no aislados.
Tanto la pasajera alicantina, como la barcelonesa o la sudafricana han sido contactadas mediante el operativo de coordinación estatal e internacional que, a contra reloj, intenta estrechar el cerco sobre los cabos sueltos del hantavirus. En este colectivo figuran la treintena de pasajeros del crucero que se bajaron del barco antes de que se supiera que se había registrado un brote de hantavirus, así como sus contactos. De momento, ya han sido identificados –y aislados– pasajeros británicos, canadienses, estadounidenses, franceses y chilenos. No presentan síntomas. En las últimas horas, además del negativo de la azafata holandesa, también ha sido descartado el eventual contagio de un francés expuesto al virus en un vuelo.
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