El sindicato «Tu abandono me puede matar» (TAMPM) ha denunciado la situación de masificación que atraviesa el centro penitenciario Alicante Cumplimiento en Fontcalent, donde actualmente hay recluidos más de 1.100 internos, pese a que la prisión alicantina fue diseñada para albergar aproximadamente a 500 presos.
La central sindical advierte de que esta sobreocupación, que sitúa al centro al doble de su capacidad real, está generando un escenario “insostenible” tanto para los trabajadores penitenciarios como para la población reclusa. Según TAMPM, todos los departamentos del centro se encuentran saturados y funcionan por encima de sus posibilidades.
Uno de los aspectos que más preocupa al sindicato es la normalización de la figura del denominado “interno paseante”. Se trata, según explica TAMPM, de presos que duermen en un módulo multifuncional, pero realizan su vida diaria en otro departamento donde no existen plazas disponibles. TAMPM considera que una medida que debería ser excepcional se ha convertido en una práctica habitual por la falta de soluciones estructurales.
Déficit de personal
El sindicato también denuncia un déficit de personal en la prisión alicantina. Asegura que, pese a la puesta en marcha de nuevos servicios como el SGPMA, la Unidad de Madres o la nueva cocina del centro, la plantilla no ha sido reforzada en la misma proporción. Esta situación, según TAMPM, obliga a los funcionarios a asumir una carga laboral creciente, mientras que los trabajadores en prácticas destinados al centro resultan insuficientes para cubrir las necesidades actuales.
Otra de las críticas se dirige a la falta de conducciones de presos a otras cárceles y de una clasificación penitenciaria efectiva que permita liberar plazas y aliviar la presión sobre los módulos. Para el sindicato, la ausencia de movilidad penitenciaria contribuye directamente al deterioro de la convivencia dentro del establecimiento.
TAMPM sostiene que la masificación está provocando tensiones constantes y un aumento del riesgo para internos y trabajadores. A ello suma el deterioro de las instalaciones y el mantenimiento deficiente de los sistemas de seguridad, en un contexto que, según la organización, requiere una intervención inmediata de la Administración.
Entre sus reivindicaciones, el sindicato reclama reducir la población reclusa mediante conducciones y una clasificación efectiva, incrementar la plantilla, dotar de recursos suficientes a los nuevos servicios, eliminar la figura del “interno paseante” y acometer inversiones urgentes en mantenimiento y seguridad.
La organización advierte de que la falta de actuación institucional puede agravar aún más la situación en Fontcalent y poner en riesgo la integridad tanto de los profesionales penitenciarios como de los internos.
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