Acorralado por la corrupción, Pedro Sánchez esgrimió este sábado ante el Comité Federal del PSOE un nuevo motivo para seguir gobernando hasta 2031: «Abolir esa infamia que es la prostitución«.
Se trata de una promesa que Sánchez viene repitiendo desde que llegó a la Moncloa, en 2018, sin que hasta ahora haya dado explicaciones sobre el negocio de saunas y prostíbulos que regentaba su suegro, Sabiniano Gómez.
Y sin que haya aclarado el origen del patrimonio de su mujer que procede, en buena medida, de dicho negocio.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, rompió el tabú hace un año, cuando espetó al presidente desde la tribuna del Congreso: «¿De qué prostíbulos ha vivido usted? Ha sido partícipe a título lucrativo del abominable negocio de la prostitución, y ahora quiere ilegalizar su biografía».
Y volvió a hacerlo este miércoles, durante el debate sobre la corrupción: «A mí no me ha financiado mi carrera ningún magnate de la prostitución«.
Como ha informado EL ESPAÑOL, Pedro Sánchez era concejal en el Ayuntamiento de Madrid con un programa que incluía medidas contra la prostitución, mientras su mujer, Begoña Gómez, gestionaba locales en los que se ejercía esta práctica.
La sociedad San Bernardo 36 SL, de la que era encargado su padre, gestionaba tanto prostíbulos de mujeres (como el situado en el número 180 del Paseo de la Castellana) como saunas gays (en las que ejercían la prostitución hombres).
Paco de Narváez, que fue comercial de la revista MENsual, relató en una entrevista a EL ESPAÑOL el pasado mes de septiembre que Begoña Gómez era la encargada de pagarle la publicidad de la sauna Adan entre 2003 y 2005.
«Siempre me daba billetes en un sobre«, explicó a este diario. También narró que cuando acudía a dicha Sauna, situada en la calle San Bernardo de Madrid, «le «ofrecieron en varias ocasiones los servicios sexuales de chaperos«.
Según su testimonio, Begoña Gómez le pagaba en metálico 330 euros al mes por la publicidad que aparecía tanto en la revista como en la web, ambas dirigidas al público gay.
Los anuncios publicitaban cuatro saunas de Sabiniano Gómez y sus hermanos: Adán, Cristal, Comendadoras y Alameda. Las tres primeras estaban abiertas 24 horas al día.
El nombre de Sabiniano, padre de Begoña Gómez, Serrano no figuraba oficialmente en el Registro Mercantil de la empresa que regentaba estos establecimientos: figuraban como administradores dos tíos de Begoña.
Pero hay otras pruebas que acreditan su vínculo.
Así consta en una sentencia de 1989 que condena a “Sabiniano Gómez Serrano, propietario de Saunas Adans”, como responsable civil subsidiario por un accidente en el que murió un operario que estaba trabajando en el local.
También en otra sentencia dictada el 23 de septiembre de 2009, que acredita que el exconcejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma de Mallorca Javier Rodrigo de Santos pagó 350 euros con dinero público por servicios de prostitución en la misma sauna.
La resolución indica que, el 4 de enero de 2006, el entonces edil cargó dicha cantidad a la tarjeta de la empresa municipal de urbanismo en el “local de sauna de Sabiniano Gómez Serrano, sito en la calle San Bernardo número 38 de Madrid”.
Otros testimonios recopilados por EL ESPAÑOL indican que Begoña Gómez era «la contable y la administrativa» tanto de las saunas gays como de los clubes de alterne gestionados por la empresa de su padre y sus tíos, al menos desde 2003.
Y continuó con esta labor durante su noviazgo y posterior matrimonio con Pedro Sánchez.
Según los datos del Registro de la Propiedad, cuando se conoció la pareja, en 2003, Begoña Gómez tenía a su nombre el 50% de una casa en la residencia Somosaguas Park de Pozuelo de Alarcón (Madrid).
Esta vivienda, de 86 metros cuadrados más terraza, fue comprada en 1997 por Sabiniano Gómez: la inscribió en el Registro de la Propiedad a nombre de Begoña y de su madre, María Fernández, al 50%.
El propio Pedro Sánchez residió junto a Begoña en esta vivienda, pagada con dinero procedente del negocio de la prostitución (pues Sabiniano Gómez no tenía ninguna otra actividad).
Begoña Gómez heredó de su madre en 2009 otra propiedad en el Prado de Somosaguas, como ha informado EL ESPAÑOL. Se trata de una casa de más de 180 metros cuadrados, cuyo valor actual supera el millón de euros.
El matrimonio Sánchez-Gómez vivió en esta residencia hasta que se mudó a la Moncloa en 2018. Aunque había sido inscrita a nombre de la madre, también había sido pagada por Sabiniano Gómez con dinero procedente de las saunas y de los clubes de alterne.
Pese a este historial, del que nunca ha ofrecido explicaciones públicas, Pedro Sánchez ha utilizado de forma recurrente desde 2018 la promesa de prohibir la prostitución.
La proposición de ley impulsada por el PSOE quedó en un cajón al terminar abruptamente la pasada legislatura, en junio de 2023.
El PSOE rescató la promesa de abolir la prostitución hace un año, después de que salieran a la luz los audios en los que el exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García hablaban de las prostitutas cuyos servicios iban a contratar.
Y el presidente Pedro Sánchez volvió a utilizar el mismo señuelo este sábado, al anunciar que debe continuar en el Gobierno hasta 2031 para «abolir esa infamia que es la prostitución».















