El Palacio de Ajuria Enea de Vitoria ha acogido este miércoles la capilla ardiente para despedir al primer lehendakari de la democracia, Carlos Garaikoetxea. El féretro, cubierto parcialmente por una ikurriña, ha llegado a la que fue su residencia oficial, donde ha sido recibido por el lehendakari, Imanol Pradales, su viuda y sus hijos.
Ciudadanos y una amplia representación institucional y política han acudido a dar su último adiós a una figura que todos han coincidido en señalar como fundamental en la construcción de las actuales instituciones vascas, cercana y dialogante desde el «respeto».
Llegada del féretro del lehendakari Garaikoetxea a Ajuria Enea
Reconocimiento unánime a su legado
Tres de los lehendakaris que le sucedieron, Iñigo Urkullu, Juan José Ibarretxe y Patxi López, lo han elogiado. Urkullu ha destacado que fue un hombre «de firmes creencias y valores», mientras que López lo ha definido como el «hacedor» que instaló los cimientos de la Euskadi de hoy, y un «gran ejemplo» de político «capaz de persuadir sin insultar». Por su parte, Ibarretxe, visiblemente emocionado, lo ha calificado como un lehendakari «con mayúsculas» y un «referente personal». «Yo le querré para siempre».

Juan José Ibarretxe e Íñigo Urkullu en la capilla ardiente del lehendakari Carlos Garaikoetxea en Ajuria Enea
Al homenaje se han sumado líderes y representantes de todos los partidos, a excepción de Vox, así como los tres diputados generales, miembros del Gobierno central, el rector de la EHU y dirigentes sindicales. La unanimidad ha sido la tónica en los halagos a la relevancia y el papel de Garaikoetxea en la historia reciente de Euskadi. También han estado presentes dos hijos del fallecido lehendakari José Antonio Ardanza.
Un ciudadano anónimo lo ha descrito en COPE como «una persona que lo vivía», mientras que antiguos trabajadores de su primer Gobierno de 1980 han destacado su «liderazgo potente» y su capacidad para fomentar el trabajo en equipo, recordando el «deportista nato que fue». «Jugó en la selección navarra juvenil, y ese apoyar, correr, y animar al compañero», después en la política, «ha sido impresionante», ha señalado uno de sus viceconsejeros.
Compañeros de una etapa histórica
Una nutrida representación de Eusko Alkartasuna, partido que fundó, tras una escisión traumática del PNV, ha querido acompañar a la familia. Su exconsejero de Economía, Pedro Luis Uriarte, lo ha descrito como «un hombre excepcional con un carisma y con una capacidad de liderazgo espectacular». El exconsejero de Educación, Pedro Miguel Echenique, ha recordado a un «amigo» y a un «hombre estratégico para el autogobierno vasco».
El exdirigente de Eusko Alkartasuna, Rafa Larreina, amigo personal durante 40 años, lo ha recordado, en una conversación en nuestros micrófonos, como «una gran persona, muy próxima, muy cariñosa, muy preocupada siempre por los demás». Ha destacado también su «gran capacidad de servicio», y su criterio de «austeridad» a través de una anécdota sobre las luces de los despachos que puedes escuchar en el audio adjunto.
Agur de los obispos vascos
También los obispos vascos han acudido a la capilla, donde el de Vitoria, Juan Carlos Elizalde, ha afirmado: «Estamos perdiendo una generación de hombres realmente valientes, responsables que supieron leer bien las necesidades del momento».
Carlos Garaikoetxea, fallecido el lunes a los 87 años, será enterrado esta tarde en la intimidad familiar en Pamplona, su ciudad natal.












