La entidad estatal de vivienda Casa 47, dependiente del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, ha completado un primer cribado en su contrato para gestionar todos los inmuebles que se incorporarán al parque público en alquiler en los próximos años. La principal conclusión es que la mayor parte de las ofertas que han quedado eliminados de la licitación son las más conflictivas para la empresa pública, bien porque están participadas por fondos de inversión extranjeros —acusados desde el espectro político como buitres—, como Hipoges, o por tener enfrentamientos públicos con el Gobierno, como es el caso de Alquiler Seguro.
Casa 47, la antigua entidad estatal de suelo Sepes, licitó en noviembre un ‘megacontrato’ valorado en 62,31 millones de euros para gestionar todas las viviendas públicas que va a ir recibiendo en los próximos años, la mayor parte de Sareb, pero también otras que vaya construyendo o le transfieran desde la Administración General del Estado. La entidad partió la licitación en cuatro lotes aglutinando regiones con el foco puesto en la calidad de los servicios. El proceso se saldó con doce empresas interesadas, aunque la mesa de contratación decidió eliminar a una, Hipoges, antaño controlada por el fondo estadounidense KKR, acusado públicamente de ser proisraelí en el conflicto de Palestina. Tras esto, la empresa recurrió al Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, que obligó a readmitir la oferta.
De poco ha servido, ya que Hipoges, que había pujado por tres lotes, no ha logrado alcanzar el umbral mínimo en ninguno en la parte de los criterios cualitativos sometidos a juicios de valor, que otorgan 48 de los 100 puntos. Tampoco lo ha logrado Dovalue, ‘servicer’ italiano, que ha quedado descartada en los tres lotes a los que había concurrido, y Ahora Asset Management, que ha obtenido las dos peores puntuaciones de toda la licitación. Las tres tienen en común que gestionan grandes carteras de préstamos tóxicos heredadas de la burbuja inmobiliaria y están especializadas en el recobro o ejecución de las garantías de estas deudas.
El cuarto gran descartado en la primera parte del proceso Alquiler Seguro, que se propuso como candidato para gestionar las viviendas de Casa 47 en el norte de España, en Galicia y Asturias, en un movimiento que el mercado consideró como una burla al Ejecutivo por el proceso sancionador iniciado por el Ministerio de Consumo, dependiente de Sumar, contra la compañía por el cobro de honorarios al alquiler —hechos que la compañía siempre ha negado—, pero que por ahora se ha traducido en una multa de 3,6 millones de euros.
¿Quién pasa el corte?
Las dos grandes excepciones a la regla han sido Servihabitat, empresa participada por el fondo norteamericano Lone Star, e Intrum, cotizada sueca que concurre a través de su filial Solvia. Ambas empresas, que ofertaron por cuatro y dos lotes, respectivamente, han sido grandes gestores de deuda tóxica en la última década, pero, por ejemplo, en el caso de la primera, le ha salvado ser el contratista de referencia de Sareb para el día a día de sus alquileres sociales: Servihabitat ha logrado firmar más de 10.000 contratos en inmuebles del ‘banco malo’ antes ocupados ilegalmente.
También pasa el corte Savills, firma de consultoría inmobiliaria cotizada en la bolsa británica, que ha pujado por tres lotes, y Serveo, la antigua filial de servicios de Ferrovial hoy participada por el fondo español Portobello, que ha ofertado de la mano de La Factoría, consultora especializada en la gestión de servicios públicos y programas sociales complejos, a los cuatro lotes. La puntuación obtenida por esta última le coloca como uno de los grandes favoritos a la espera de que se resuelvan los criterios cuantificables mediante fórmulas, que suponen 52 de los 100 puntos.
A pesar de lo anterior, el gran favorito —o el mejor posicionado— es el consorcio liderado por Esmeralda Impact, una gestora de viviendas de reciente creación fundada por empresas del ecosistema de la vivienda social, que ha logrado la mejor puntuación en los criterios cualitativos sometidos a juicios de valor en los cuatro lotes. Conviene mencionar que una única empresa solo podrá resultar adjudicatario de dos lotes como máximo. Las dos ofertas restantes con buenas puntuaciones son las de la fundación Habitat 3, que ha concurrido de la mano de un despacho de abogados, y Provivienda. Ambas han concursado a dos lotes cada una.
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