«Los 13,3 millones de euros de indemnización no compensan las lesiones neurológicas de mi hijo«. Así se pronuncia Andrea Telles, la madre del pequeño Neizan de seis años que sufrió una negligencia médica durante el parto, producida en noviembre de 2019 en el hospital de Sagunt, reconocida por la justicia con una sentencia histórica, la de la mayor indemnización médica en la historia de España, con un total de 13,3 millones.
La cuantía les ayudará a pagar las necesidades terapéuticas de su pequeño que, hasta ahora, ha tenido que costear -las que podía- con sus pocos recursos. «No nos permite llevarlo a más tratamientos porque nuestra situación económica no nos lo permite», explica. Ella ha tenido que dejar de trabajar porque el pequeño, con una discapacidad reconocida del 87 %, es dependiente al cien por cien. De momento, ha cobrado solo parte de la indemnización porque corren el riesgo de que la decisión judicial se recurra y, entonces, le toque devolver la cuantía.
«Es un guerrero como yo», explica su madre, quien lamenta que, siete años después, «nadie del hospital de Sagunt ha venido a pedirme perdón, ni a preguntarme cómo está mi hijo». Neizan nació el 19 de noviembre de 2019 tras un parto difícil, después de una doble ventosa en quirófano y una cesárea de urgencia. El pequeño nació muerto y lo reanimó el equipo médico del centro del Camp de Morvedre. Lo trasladaron a la UCI del hospital Clínico de València, donde estuvo durante 35 días, porque temían que hubiera ingerido parte de mecomio, de las primeras heces del bebé. Allí lo vio por primera vez y el recuerdo no es nada bueno. «La primera imagen que tengo de él es horrible, con los ojos tapados y todo conectado a máquinas».
Un proceso «largo y duro»
El proceso judicial, celebrado en la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Madrid, no ha sido nada fácil. Ha sido en realidad «largo y muy duro», reconoce a Levante-EMV el abogado Rafael Martín Bueno, quien lleva año especializado en casos de negligencias médicas fetales, lo que le ha llevado a reducir el tamaño de su despacho para atender personalmente cada uno de los casos. En estos casi siete años, la causa acumula 220 folios de demanda y otros 1.200 de documentación entre informes de diferentes especialistas y facturas.
La cantidad de la indemnización reside en que la jueza les ha reconocido las cantidades que Neizan necesitará a lo largo de su vida. En cada uno de los apartados estudiados por la demanda, la justicia les ha reconocido una cantidad mayor de los baremos habituales. «Por ejemplo, en vivienda, se contempla un máximo de 175.000 euros -, explica el letrado-, pero hemos conseguido que se indemnicen con 413.000 euros». De hecho, la sentencia estipula que la indemnización «responde a las necesidades reales del menor teniendo en cuenta la asistencia, los tratamientos y los apoyo que precisará toda su vida».
Otro punto importante del dictamen judicial es el pago de los intereses, de un 20 % cada año desde 2019. La condena a las compañías aseguradoras de la ginecóloga y la matrona que participaron en el parto es de 6.106.275 euros, más los intereses, que suponen los 7,3 millones restantes, junto con las costas.
Martín señala también el hecho de que los padres han estado presentes en el juicio, un momento difícil porque «te tratan de sacar todas las vergüenzas» y se confronta su testimonio con el de los facultativos. «Al final, tienes que saber tanta medicina como ellos».
El caso
La sentencia ha reconocido que se produjeron lesiones neurológicas tras una deficiente asistencia sanitaria durante el parto el 17 noviembre de 2019 en el hospital de Sagunt. La jueza estima íntegramente la demanda y concluye que durante el parto se produjeron fallos en la vigilancia del bienestar fetal y en la interpretación de las señales de alarma, lo que impidió adoptar a tiempo las decisiones médicas necesarias.
Como consecuencia, el menor padece una parálisis cerebral infantil grave con afectación cognitiva y de la comunicación comprensiva y expresiva que le obliga a depender de cuidados constantes durante toda su vida, al tener reconocido un 87 por ciento de discapacidad.
La demandante acudió a las 6:31 horas del 16 de noviembre de 2019 al servicio de Urgencias del hospital de Sagunt embarazada de 40 semanas de gestación y el niño nació a las 00:05 horas del día siguiente «en un lamentable estado de salud», por lo que fue llevado al Servicio de Neonatología intubado y luego trasladado al hospital Clínico, donde ingresó en la UCI con asfixia perinatal.
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