El Real Madrid es un gigante con los pies de barro. El cuadro blanco va a terminar la temporada con la obligación de renovar toda su línea defensiva, a la que los años y las lesiones han convertido en el punto más débil del equipo. De los nueve jugadores con los que cuenta en la actualidad en esa demarcación solo tres tienen asegurada su continuidad el próximo curso: Trent Alexander-Arnold, Dean Huijsen y Álvaro Carreras.
Un central de cuatro
En el lateral derecho se da por hecha la marcha de Dani Carvajal, actual capitán, al que el club no se ha dirigido para poner sobre la mesa una oferta de renovación por un año. A sus 34 años, el lateral de Leganés solo ha podido completar 14 partidos por las lesiones. Su grave lesión de rodilla le ha impedido actuar con normalidad esta campaña y el final se cierra con una fisura en la falange distal del quinto dedo del pie derecho. Este contratiempo le obligará a perderse casi todo lo que le queda al Madrid en Liga y pierde también el último tren para ir al Mundial, competición que nunca ha jugado. Álvaro Arbeloa no le ha dado minutos ni en la recta final, cobrándose viejas cuentas pendientes porque Carvajal fue el lateral que ‘jubiló’ a Arbeloa, al que mandó al banquillo y luego se fue del Madrid.
En el centro de la zaga hay todo tipo de casuísticas. La primera es la de Antonio Rudiger. El alemán, a sus 33 años, es un jugador que interesa al Real Madrid, al que le gustaría renovar. Pero Rudiger tiene una oferta más interesante, en cuanto a duración y ficha, que puede complicar su continuidad en el Bernabéu como quiere Florentino. El caso de Eder Militao es sangrante. Jugador castigado por las lesiones de forma cruel, ha sufrido en sus dos rodillas lesiones muy graves y ahora se perderá el Mundial por culpa una rotura del tendón del bíceps femoral que le mantendrá seis meses de baja. Es una incógnita en qué condiciones regresará el brasileño de 28 años y el club sabe que no puede depositar en él grandes expectativas a medio y largo plazo.
Militao, operado «con éxito´» / EFE
Hay otros dos centrales que no seguirán, salvo sorpresa. El primero es David Alaba, el zaguero austriaco que concluye contrato y con 33 años se marchará después de no dar el rendimiento esperado por culpa de las lesiones. El segundo es el canterano Raúl Asencio, un recurso que se sacó de la manga Carlo Ancelotti la pasada temporada y que en esta temporada ha mostrado sus carencias. El canario no cuenta para el Real Madrid, que tratará de hacer caja con él, y que en último caso podría dejarlo en la plantilla como central residual sin protagonismo alguno.
En el carril izquierdo el asunto es tanto o más preocupante que en el centro de zaga. Este lunes se ha hecho público que Ferland Mendy, será baja los próximos meses. El francés sufre una lesión en el tendón del recto femoral de la pierna derecha que posiblemente le obligue a pasar por el quirófano. Mendy, de 30 años, solo ha jugado 9 partidos esta temporada, pero con eso se ha confirmado que es el único realmente fiable en defensa de los laterales zurdos del equipo. Fran García, que tenía un pie fuera en enero con una oferta del Bournemouth de Iraola, espera que ahora el Real Madrid sí le deje salir porque hay equipos interesados y el jugador quiere irse y tener minutos lejos de Bernabéu.
El tercer lateral es Álvaro Carreras, fichado el pasado verano por el Real Madrid del Benfica por 50 millones. El de Ferrol ha confirmado las sospechas. Jugador de zancada larga y proyección ofensiva, sus despistes defensivos y la falta de compromiso y disciplina han acabado por arrumbarlo en banquillo de un Arbeloa que le ha señalado en varias ocasiones como culpable de algunas de las numerosas derrotas cosechadas por el Real Madrid en la etapa del salmantino en el banquillo blanco.
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