el dueño ha sido detenido

Las claves

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Al menos 26 personas murieron y 61 resultaron heridas por una explosión en una fábrica de fuegos artificiales en Liuyang, provincia de Hunan, China.

El dueño de la empresa Huasheng ha sido detenido y las causas del accidente están siendo investigadas por las autoridades.

Equipos de emergencia evacuaron a los residentes cercanos y establecieron un perímetro de seguridad debido a la proximidad de dos almacenes de pólvora negra.

Más de 480 rescatistas y tres robots participan en las labores de rescate, mientras el presidente Xi Jinping pidió esclarecer el suceso y depurar responsabilidades.

Al menos 26 personas murieron y otras 61 resultaron heridas por una explosión registrada en una fábrica de fuegos artificiales en la provincia china de Hunan, en el centro del país, según informó este martes la televisión estatal CCTV.

El estruendo se produjo alrededor de las 16:43 hora local (08:43 GMT) del lunes en un taller de la empresa Huasheng, dedicada a la fabricación y exhibición de fuegos artificiales, ubicada en el municipio de Liuyang, bajo la jurisdicción de la capital provincial, Changsha.

Imágenes difundidas en plataformas locales mostraban una espesa columna de humo elevándose desde el lugar de la deflagración. Según la agencia Xinhua, el responsable de la empresa ha sido detenido por la Policía y las causas del accidente están siendo investigadas.

Hasta las 08:00 horas (00:00 GMT) del martes, los equipos de rescate habían verificado el número de víctimas tras una primera fase de búsqueda. Los heridos fueron trasladados a centros hospitalarios para recibir atención médica, mientras continúa una segunda fase de rastreo en la zona.

Además, dado que el punto de la explosión se encuentra próximo a dos almacenes de pólvora negra, los equipos de emergencia evacuaron a los residentes cercanos y establecieron un perímetro de seguridad para evitar un posible accidente secundario.

Tras el accidente, el presidente chino, Xi Jinping, instó a acelerar la búsqueda de personas desaparecidas, a hacer «todo lo posible» por salvar a los heridos y a esclarecer «cuanto antes» las causas del suceso, así como a «depurar responsabilidades con rigor», informó Xinhua.

El mandatario también subrayó que todas las regiones y departamentos deben extraer «profundas lecciones» de este hecho y «reforzar y asumir estrictamente sus responsabilidades» en materia de seguridad.

El Ministerio de Gestión de Emergencias envió un grupo de trabajo al lugar del siniestro, mientras que más de 480 rescatistas, organizados en cinco equipos, han sido movilizados para las labores de rescate, en las que también se han desplegado tres robots, según la citada agencia.

China registra con frecuencia accidentes vinculados a la industria pirotécnica: doce personas murieron el pasado febrero por la explosión de una tienda de fuegos artificiales en la provincia central de Hubei, y otras ocho fallecieron en un incidente similar ese mismo mes en la provincia oriental de Jiangsu.

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