El pádel sigue rompiendo barreras y esta vez lo hace en territorio de máxima exclusividad. Agustín Tapia ha anunciado, de manera tan sutil como efectiva, su fichaje por Audemars Piguet, una de las marcas de relojes más prestigiosas del mundo. Lo hizo fiel a su estilo: sin palabras, con imágenes luciendo reloj y acompañado únicamente por un emoticono de reloj de arena y unos ojos expectantes. Suficiente para incendiar las redes.
La firma suiza, fundada en 1875 en Le Brassus, es sinónimo de artesanía, tradición e innovación dentro de la alta relojería. Modelos como el icónico Royal Oak han convertido a Audemars Piguet en un símbolo de estatus, con precios que oscilan habitualmente entre los 15.000 euros y que pueden superar los 500.000 en sus ediciones más exclusivas.
Tapia, con su nuevo reloj Audemars Piguet / @Tapia
El fichaje de Tapia no es aislado, sino parte de una tendencia que sitúa al pádel en el radar de las grandes marcas de lujo. Hace apenas unos meses, su compañero Arturo Coello sorprendía con su vinculación a Rolex y también a On, consolidando así la tendencia del pádel a inmiscuirse también en los mercados más premium. Ahora, con la llegada de Audemars Piguet, el salto es aún más evidente.
La reacción en el mundo del pádel profesional no se hizo esperar al post de Agus posando por las calles del barrio Gótico de Barcelona. Coello, su compañero, comentó con humor: “Me vuelvo loco jajaja”, reflejando la sorpresa generalizada. Y es que el anuncio no dejó indiferente a nadie.

Tapia paseó por el barrio gótico de Barcelona luciendo su nuevo reloj / @Tapia
Otra de las voces que se sumaron fue la de Fernando Belasteguín, leyenda viva del deporte, que tiró de ironía: “Ah buenooooooooo! Me derritooooooo como helado al ☀️ y eso que estoy casado!!!!!!”. Un guiño que mezcla admiración y complicidad hacia el salto cualitativo de Tapia.
También reaccionó Rodri Ovide, técnico de referencia en el circuito, con un claro “Ya era hora 😂😂😂😂👏👏👏👏👏👏”, haciendo un juego de palabras tirando del humor habitual en el entrenador argentino.

Tapia durante el shooting de presentación de su nuevo sponsor / @Tapia
El carismático Sebastián Nerone, por su parte, también dejó un comentario tirando de imaginación: “t..AP…ia…?”, jugando con las siglas de la marca y el nombre del jugador en una mezcla de complicidad y humor.
Más allá de lo anecdótico, este fichaje confirma que el pádel ha dejado de ser una promesa para convertirse en un escaparate global. Las grandes marcas ya no solo miran al tenis, al golf o sectores como la Fórmula 1 y el motor en general: ahora también encuentran en figuras como Tapia un embajador perfecto para conectar con nuevas audiencias.














