No pintan bien las cosas para los aficionados a la pesca del salmón en Asturias. Con su veda en Galicia y en algunos ríos navarros, el Principado se ha convertido en un reducto en el Norte para los entusiastas de una actividad con tradición e historia en la región. Pero la escasez de capturas en los últimos años ha hecho que empiece a cuestionarse la práctica hasta el punto de que el Ministerio de Transición Ecológica (Miteco) valora declarar la especie como en peligro de extinción.
Lo cierto es que dos semanas después de iniciarse la temporada en la región aún no se ha podido pescar el famoso y codiciado ‘campanu’, el primer ejemplar de la campaña. Los expertos atribuyen lo ocurrido a que cada vez remontan menos ejemplares en los ríos asturianos; el año pasado fueron poco más de 100 los capturados en toda la temporada. También lo hacen más tarde. Ya en 2025 hubo que esperar unos cuantos días para echar el primer salmón a tierra y este año parece que será igual.
Comité de Fauna y Flora
En este contexto, el Gobierno central ha pedido al Comité Científico que asesora al Comité de Fauna y Flora –con presencia del Ejecutivo central y autonomías– que elabore un informe sobre el estado de conservación del salmón del Atlántico (Salmo salar) y si procede o no catalogarlo en peligro de extinción en España.
Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente / El Periódico
Así lo ha explicado el secretario de Estado de Medio Ambiente, el asturiano Hugo Morán, que toma la decisión después de que la organización conservacionista Saxífraga, que forma parte de la Red de Representación Ambiental de Asturias (RRAA), solicitara formalmente al Ministerio su inclusión en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría de «en peligro de extinción» en todo el territorio nacional.
Aseguran que el salmón cumple al menos dos condiciones para ello, según la norma del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) y del Catálogo: en los últimos 30 años ha desaparecido del 50 % de los ríos en los que estaba presente y en tres generaciones las poblaciones han caído un 70 % en España.
«Cuando un particular, colectivo, administración, organización o institución plantea una petición al Ministerio sustentada sobre un informe científico de revisión del estatus de una especie, la norma obliga a tramitarlo y en este caso se ha pedido el informe», explica Hugo Morán.

Un pescador de salmón en un río asturiano / Efe
El procedimiento siempre es el mismo. Se abre un expediente en función de la solicitud que se recibe con la documentación que lo acompaña y, automáticamente, se da traslado al Comité Científico para que elabore un informe que luego se somete a consideración del Comité de Flora y Fauna, ha apuntado.
Lo mismo que con la anguila
«Si el Comité de Flora y Fauna atiende a las recomendaciones del Comité Científico, pues el procedimiento sigue y, si lo rechazan, pues pasará como con la anguila, no habrá más remedio que archivarlo», reseñó el secretario de Estado, que considera que, a tenor de lo que se ve en los medios, la historia podría repetirse con el salmón.
Y es que está reciente el desencuentro entre el Gobierno central y comunidades como la asturiana (gobernada por el PSOE), que se plantó ante la idea de proteger la anguila, lo que conllevaría prohibir la pesca de la angula. El Principado rechazó tal medida al exponer que en Asturias ya se han adoptado medidas tendentes a garantizar la conservación de la especie en los últimos años.
El Ejecutivo ha elevado al Comité la propuesta de catalogar la anguila europea especie en peligro de extinción hasta en tres ocasiones. En las tres, no ha logrado recabar apoyo suficiente por parte de las autonomías, a pesar de contar con el dictamen favorable del comité científico.
Los legisladores eran, con carácter general, mucho más instruidos hace 50 años de lo que lo son ahora»
«El rigor en la toma de decisiones siempre había venido precedido del rigor en el análisis científico, algo que no se había cuestionado en nuestro país pero que estamos viendo que se está torciendo con carácter general», lamenta Moran.
«Se desprecia el criterio científico»
«Ha sucedido con el lobo y con la anguila; las comunidades autónomas deciden que no están de acuerdo con lo que la ciencia dice y entonces prima el criterio político de oportunidad. Se desprecia el criterio científico y nos podemos encontrar con un bloqueo también en relación con la gestión del salmón», ha advertido.
El procedimiento que rige el mecanismo de catalogación, gestión y niveles de protección de especies había funcionado razonablemente durante décadas, según Morán, que ha añadido que, cuando se diseñó, al legislador no se le pasó por la cabeza que «en las instituciones de nuestro país llegara a haber una mayoría de negacionismo científico en condiciones de tomar decisiones».
Y añadió: «Me da la impresión de que los legisladores eran, con carácter general, mucho más instruidos hace 50 años de lo que lo son ahora (…) Nadie en su sano juicio podía imaginarse que íbamos a retroceder en relación con los criterios científicos con los que se tomaban decisiones en su momento».














