Martín Landaluce se despidió de Roland Garros en la tercera ronda. El joven talento madrileño cayó contra Juan Manuel Cerúndolo (6-4, 6-7, 7-6, 6-7, 7-6) en un partido para el recuerdo, que estuvo a tan solo dos minutos de alcanzar las seis horas. El tercero más largo de la historia de la competición y el más largo desde que los Grand Slams tienen super tie-break final.
El partido, como era de esperar, fue una auténtica guerra. Juan Manuel Cerúndolo se presentaba en el partido después de lograr una victoria que jamás olvidará. El argentino, ante un limitado Sinner en lo físico, derrotó al número uno del mundo e hizo saltar todas las alarmas en Roland Garros. Además, dejó muy buenas sensaciones durante el encuentro.
La igualdad reinó durante todo el encuentro. Landaluce tuvo múltiples bolas de rotura con 4-4 en el marcador, que le hubieran permitido cerrar el set con su servicio. Sin embargo, no confirmó ninguna de ellas, y el argentino hizo lo propio en la primera oportunidad que se le presentó. Se adelantaba el verdugo de Sinner en el choque.
El segundo set fue una batalla total que tuvo que decidirse en el tie-break. Allí, Cerúndolo tuvo oportunidades de poner un doloroso 2-0, pero la derecha de Landaluce funcionó a la perfección, además del recurso de saque y red. Desde el fondo, el argentino podía hacerse muy rocoso, pero acortando los puntos había posibilidades de hacer daño. Y así lo hizo el madrileño.
Todas las siguientes mangas, desde la segunda hasta la última, se decidieron en el punto decisivo. Cerúndolo parecía acercarse a la victoria tras conquistar el tercer set y sacar para ganar el partido, pero Landaluce le rompió el servicio y permitió que siguiera el espectáculo. Todo era demasiado épico. Y el español regaló al público la posibilidad de seguir disfrutando de un duelo de titanes.
El madrileño se llevó el tie-break con una derecha ganadora espectacular y se rozaban las cinco horas de encuentro. Todo hacía indicar que iba a ser uno de los partidos más largos de la historia de Roland Garros y acabó situándose en el tercero. Landaluce tuvo en su mano ganar el partido en el super tie-break, con 8-6 arriba, pero perdió los cuatro siguientes puntos para morir en la orilla.












