El desfile infantil de cruces ha inundado de alegría este sábado las calles del Barrio de la Cruz de Montilla, en una de las estampas más reconocibles de la Fiesta de la Cruz: el colorido cortejo que reúne desde hace más de siete décadas a niños, familias y vecinos en torno a una tradición primaveral marcada por el aroma de las flores y el colorido entoldado de las calles.
La mañana volvió a tener como protagonistas a los más pequeños, que participaron en el tradicional desfile, en el que un pacífico ejército de niños recorrió el barrio con sus pedidores en la mano y acompañando a un sinfín de pequeñas cruces que, en los últimos años, han ampliado su repertorio ornamental.
Como en años anteriores, la recepción de las cruces tuvo lugar en el patio del Colegio Salesiano «San Francisco Solano», que organizó la actividad en colaboración con el Ayuntamiento de Montilla y con la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) «Miguel Rúa», adscrita al propio centro educativo.
Desde el punto más alto del casco urbano, el cortejo avanzó por la Cuesta del Silencio, Arcipreste Fernández Casado, Corredera, Santa Ana, San Francisco Solano, La Gavia, Fuentes, Juan Colín, Barreruela, La Cruz y Cuesta del Muladar, antes de finalizar la actividad con la entrega de premios en el Paseo de Cervantes.














