Una celebración no sabe igual si no es con tu gente. Quizá por eso el Horneo se esperará hasta la siguiente jornada para asegurar un año más en Asobal. El equipo alicantino empata frente al Ángel Ximénez por 25-25 y necesita tan solo un punto para lograr el objetivo de la temporada. Ni el 50% de paradas de David Faílde ni los ocho goles de Javier Borragán fueron suficientes para conseguir los dos puntos en el pabellón Alcalde Miguel Salas.
El partido no pudo empezar peor para el Horneo. En la primera jugada, los andaluces se adelantaban al mismo tiempo que Darko Dimitrievski era excluido por un feo choque entre este y Daniel Vieira. Pese al inicio trastabillado, el conjunto dirigido por Roi Sánchez supo aprovechar las imprecisiones locales para devolver la igualada al marcador.
Ante la velocidad que parecían proponer los locales de inicio, los alicantinos optaron por la experiencia. Javier Borragán se convirtió en el líder del ataque visitante marcando en dos jugadas consecutivas que aventajaban al Horneo. La irrupción del ovetense obligó a la defensa pontanense a dirigir su enfoque en este, por lo que el resto de los atacantes alicantinos pudieron dar un paso adelante para aventajar al Horneo.
Los últimos quince minutos de la primera parte tuvieron un nombre propio: Álvaro De Hita. El veterano portero del Ángel Ximénez detuvo dos lanzamientos desde siete metros seguidos para frenar la sangría defensiva que mostraba su equipo. Gracias a sus intervenciones, el conjunto cordobés recuperó la ventaja en los últimos compases del primer tiempo. El atasco en ataque del Horneo obligó a que Roi Sánchez llamase a los suyos a los 24 minutos de partido.
Pese a los intentos del técnico vigués, la ofensiva alicantina seguía atascada por cualquier vía que no fuera la de Borragán. El único cambio que resultó efectivo fue en la portería. El Horneo comenzó el encuentro con Roberto Domenech bajo palos, sin embargo, no fue hasta la entrada de David Faílde que los disparos pontaneses eran frustrados. Con esta solidez atrás, los alicantinos consiguieron recortar la distancia a solo un punto cuando la bocina marcaba el descanso.
El paso por vestuarios no sentó bien al Horneo. La desventaja en el marcador hizo que los jugadores alicantinos se precipitasen en ataque. Este ciclo destructivo no hizo más que aumentar el marcador local al mismo ritmo que las imprecisiones visitantes se sucedían. Pese al mal inicio en ataque, el Horneo supo mantener el partido en una distancia nunca superior a los dos goles.
Cuando mejor estaba el Ángel Ximénez, el central Pablo Simonet pidió parar el partido. Su físico no le dejaba continuar. La desgracia del hispanoargentino se convirtió en una bendición para el Horneo. Sin Simonet en pista, los de Roi Sánchez desplegaron un gran balonmano que les permitió igualar el marcador a 20 goles en el minuto 44. Para mayor fortuna visitante, una exclusión de Gonçalo Ribeiro por simulación hizo que los alicantinos volvieran a ponerse por delante tres cuartos de hora después. Toni Malla, entrenador del Ángel Ximénez, no tuvo otra opción que parar el encuentro.
A falta de nueve minutos el partido parecía atascado. Lo que marcaba el Horneo, lo replicaba Ángel Ximénez al instante. El número de goles crecía, pero la diferencia no. En una de esas jugadas, Edu Escobedo agarró a un rival mientras lanzaba y, para alegría de Roi Sánchez, solo fue excluido. Con un jugador de diferencia en pista, la igualdad volvía al marcador.
Cuando más necesitado estaba el conjunto alicantino, sus porteros aparecieron. Primero Domenech desde los siete metros, y después Faílde, hasta en dos ocasiones, en juego corrido frustraron el ataque cordobés. Así como De Hita se convirtió en el protagonista en la meta pontanense, el portero cedido por Bidasoa fue el amo y señor de los tres palos atajando la mitad de los disparos que enfrentó.
A dos minutos del final, Borragán caía en una finta de Ribeiro y, sin intención, golpeaba en la cara del rival. Los árbitros le mostraban la roja. El marcador era favorable, pero quedaban 120 segundos para jugar con uno menos. Con el partido tan igualado, las últimas jornadas se tornaron agónicas. El Horneo ganaba 24-25. Si marcaban, no había tiempo para que el Ángel Ximénez empatara y la salvación era suya. Sin embargo, los andaluces se encerraron provocando el pasivo del equipo dirigido por Roi Sánchez. En la jugada posterior y última, Ribeiro aparecía de nuevo para amargar la tarde a los alicantinos marcando el tanto del empate a 25.
Por segunda semana consecutiva, el Horneo tuvo la oportunidad de certificar la permanencia en sus manos. Sin embargo, otro resultado adverso retrasa la alegría alicantina hasta, al menos, la próxima visita al Pitiu Rochel. La próxima jornada se enfrentarán al Ademar León en su feudo con la única necesidad de puntuar para lograr el objetivo de la temporada.
Ficha técnica
Cajasol Ángel Ximénez Puente Genil (25): Carvalho, De Hita (porteros), Simonet (2), Cabello (0), D. Ramos (2), Bernabéu (1), Cuenca (0), Mosquera (0), Vieira (4), Sousa (0), Serrano (0), Ribeiro (5), Dorado (6), C. Ramos (1), Estepa (2) y Benhalima (2).
Horneo Alicante (25): Faílde, Domenech (porteros), Montoya (0), Borragán (8), Méndez (4), Oliver (0), Torriko (0), Teixeira (3), Moreno (0), Robledo (7), Escobedo (0), Barreto (1), Lewis-Parker (2), Abdalla (0), Gutiérrez (0) y Dimitrievski (0).
Marcador cada 5 minutos: 3-1 | 3-4 | 7-7 | 8-9 | 12-10 | 14-13 | 17-15 | 19-17 | 21-20 | 22-23 | 23-24 | 25-25
Pabellón: Alcalde Miguel Salas
Árbitros: Aritz Zaragueta y Raúl Oyartun. Excluyeron dos minutos a Simonet y Ribeiro para los locales y a Montoya y Escobedo para el Horneo. Mostraron tarjeta amarilla a Estepa del Puente Genil y a Borragán de los visitantes. Este último también vio la roja.
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