El ascenso del CD Tenerife suscitó un sinfín de reacciones que se propagaron a velocidad de vértigo a través de las redes sociales.
Seguramente los móviles de los grandes protagonistas de esta hazaña –volver al primer intento al fútbol profesional– estaban anoche repletos de felicitaciones y buenos deseos. Algunas de ellas fueron públicas, como las emitidas por el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, que espera a los blanquiazules este lunes en la recepción oficial tras el ascenso. Según el primer edil chicharrero, se han puesto las bases para un futuro esplendoroso para la institución. «Para los que somos del Tenerife, es un día muy especial», enunció. Asimismo, aseguró que este ascenso no tiene punto de comparación porque «cada temporada es una historia». En este sentido, remarcó el buen trabajo realizado desde las altas esferas y quiso destacar la ambición de Rayco García, el tinerfeñismo de Felipe Miñambres y los aciertos de la dirección deportiva.
Rosa Dávila, presidenta del Cabildo Insular, entregó ayer las llaves de la corporación a la comitiva blanquiazul. Antes, rubricó que «este éxito es una gran alegría para los aficionados de toda la Isla» y recordó sus declaraciones en el momento del descenso. «Estábamos convencidos de que el Tenerife volvería; en ese momento, dije que el Cabildo quedaba abierto para cuando hubiese que celebrar el retorno, más que merecido», apostilló.
«Es un sueño cumplido, ha sido una temporada muy bonita y nos merecíamos este ascenso. Necesitábamos un chute de energía y creo que este ha sido un gran equipo, al igual que la afición que no ha fallado nunca, que ha estado ahí, acompañando a nuestros jugadores en todo momento», verbalizó la dirigente nacionalista en conversación con EL DÍA.
El brote de felicidad en blanco y azul alcanzó diversos puntos de la geografía peninsular. Desde Castellón, donde ahora juega Jeremy Mellot; hasta Miranda de Ebro, donde milita a préstamo el orotavense Aarón Martín. Desde Gijón, adonde se fue Corredera; hasta Estados Unidos, desde donde emitió sus señales de alegría el exblanquiazul Sam Shashoua. En Alicante, un jugador que formó parte de este proyecto hasta que salió cedido al Hércules mostró su absoluto «orgullo» por haber tenido como compañeros a los futbolistas que conquistaron ayer la anhelada plaza en la Hypermotion 26/27.
Un mensaje con mucha carga de profundidad fue el de una leyenda tinerfeñista como Pier Cherubino, quien ha estado muy próximo a algunos de los jerarcas del proyecto y dice estar convencido de que transitan por la línea adecuada para que después de este ascenso venga otro. «Ojalá, porque donde tiene que estar este club y su afición es en Primera», verbalizó el hispano italiano, especialmente orgulloso por haber atraído al plantel a un jugador representado suyo como Alberto Ulloa.














