El vacío que dejó Verónica Forqué en diciembre de 2021 sigue siendo una herida abierta en el mundo del espectáculo. Ahora, su hija, María Iborra, ha decidido alzar la voz a través de ‘No soy Verónica Forqué’, una biografía íntima escrita junto a Antonio Álamo que promete sacudir los cimientos de la industria televisiva y poner el foco en la gestión de la salud mental en los grandes formatos.
En los fragmentos adelantados por Diario Sur, María no se muerde la lengua al analizar el paso de su madre por ‘MasterChef Celebrity’,que acaba de anunciar a los concursantes de la edición ‘Legends’. Aunque reconoce que la actriz se sintió querida por sus compañeros y los jueces, lanza una acusación directa a los responsables del programa por no haber frenado su participación ante su evidente estado de vulnerabilidad.
«Desde la producción debían de darse cuenta de que mi madre no estaba bien. Tuvieron que decirse: ‘Uy, está fatal; qué bien, cuánta audiencia vamos a tener’», relata María con dureza. Para la hija de la acrtiz, la decisión de su madre de entrar en el concurso en ese momento vital fue, en sus propias palabras, «como ir al matadero».
Si bien el rodaje fue agotador, el verdadero punto de inflexión llegó con la emisión de las entregas. María Iborra describe cómo el odio volcado en redes sociales terminó por hundir a la ganadora de cuatro premios Goya. El acoso digital fue «algo con lo que mi madre no pudo lidiar. Se desestabilizó aún más», lo que le provocó consecuencias físicas: «»No lo aguantó. Se convirtió en una zombi. Ya ni siquiera se levantaba de la cama».
Los pasajes más crudos del libro reflejan la realidad de los últimos días de la actriz, lejos de los focos y las risas que siempre la caracterizaron. María recuerda con dolor las constantes peticiones de ayuda de su madre: «Cada vez que entraba en su habitación, me decía: ‘Estoy muy mal, me quiero morir’«.
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