Por el grupo parlamentario de ERC en el Congreso han pasado dos diputados de Sumar. En el de Junts, cuatro del PSOE. Así lo refleja el listado de altas y bajas que tiene publicado el Congreso. No es un error, ni un ejercicio de transfuguismo que quedara silenciado. Fue una pequeña argucia elaborada al comienzo de la legislatura para que republicanos y posconvergentes, que no cumplían los requisitos necesarios, pudieran tener grupo parlamentario propio. Ahora, ambas formaciones, junto con Podemos, Compromís y BNG tratarán este martes de impulsar una reforma del reglamento de la Cámara Baja que flexibilice esas exigencias para blindar sus grupos de cara al próximo ciclo electoral.
Las elecciones de 2023 dejaron un pobre resultado para las formaciones independentistas catalanas. ERC pasó de 13 diputados a 7, obteniendo el 13,16% de los votos en Cataluña. Junts, por su parte, bajó de 8 escaños a 7 y logró el 11,16% de las papeletas entre las cuatro provincias catalanas. Aquellas cifras, más allá del duro batacazo, dejaron a ambos partidos ante un hecho difícil de asumir, no les daban los números para tener grupo parlamentario propio.
El reglamento del Congreso recoge que no se podrá formar un grupo parlamentario con menos de 15 diputados, aunque con una gran excepción: tener cinco escaños y haber logrado el 15% de los votos en todas las circunscripciones en las que se presenta el partido o el 5% de los votos a nivel nacional. Los cinco escaños los tenían, pero el porcentaje de voto en Cataluña, donde tenían papeleta, estaba por debajo del 15% y se quedaban muy lejos del 5% nacional.
Buscar una solución
La solución que se encontró fue que Sumar les cediera dos diputados catalanes a ERC y el PSOE otros cuatro a Junts. De esa forma, el porcentaje de votos en las cuatro provincias pasaba del 15%. Luego, a los pocos días, esos mismos parlamentarios se dieron de baja de estos grupos y se fueron a los que de verdad les correspondía, algo que permite el reglamento de la Cámara Baja. Sin embargo, toda esa operación fue tachada por el PP de «fraude electoral» que «distorsiona los resultados electorales».
El PP tildó de «fraude electoral» la cesión de diputados para alcanzar los mínimos requeridos en 2023
En 2023, con una mayoría de PSOE y Sumar en la Mesa del Congreso, el órgano que da el visto bueno a la creación de los grupos, no hubo problema alguno y se desoyeron las críticas del PP. Pero ERC y Junts prefieren no tentar a la suerte de cara al próximo ciclo electoral en el que la Mesa pueda estar en manos de una alianza de PP y Vox que impida este tipo de argucias. Así, defenderán este martes en el pleno del Congreso una reforma para rebajar esos requisitos de porcentaje de votos. El texto, además, ha sido refrendado por los cuatro diputados de Podemos, los dos de Compromís y el del BNG.
La propuesta pasa por mantener ese requisito de los cinco escaños mínimos, pero rebajar a un 10% los votos mínimos que se deben cosechar en las circunscripciones en las que se han presentado o un 3% de los emitidos a nivel nacional. «Los requisitos previstos para la constitución de Grupo Parlamentario pueden generar, en determinados supuestos, rigideces no siempre acordes con la pluralidad expresada en los procesos de elección de representantes», argumentan en favor de esta modificación.
Cifras clave
En las cinco elecciones generales celebradas en los últimos diez años, ERC siempre ha estado por encima del 10% de los votos en Cataluña, siendo su mínimo el 13,16% de los comicios de 2023 y su techo un 24,73% que logró cuando se instalaron las urnas por primera vez en 2019. Lo mismo le ocurre a Junts y las anteriores denominaciones que ha tenido en la última década, aunque en su caso los resultados siempre han superado el 10% por dos o tres puntos porcentuales.
Fuera de esta jugada se han quedado EH Bildu y PNV. Las dos formaciones vascas lograron en 2023 unos buenos resultados. Los aberzales obtuvieron el 24% de los votos en el País Vasco y el 17,3% en Navarra, donde obtuvieron un escaño que les permitió aventajar a sus rivales. Los jeltzales, por su parte, consiguieron el 24,04% en Euskadi. Ambos partidos han estado en las últimas convocatorias por encima del 15%, por lo que no necesitarían de esta reforma.
La importancia de este cambio
Tener grupo parlamentario propio es de gran importancia, ya que supone una serie de ventajas políticas, como tener representación en todas las comisiones, tener un portavoz que asista a las Juntas, tener mayor tiempo de intervención en los debates, tener cupo semanal en la sesión de Control o mayores posibilidades para llevar al pleno iniciativas legislativas. Dentro del grupo mixto, todo esto hay que repartirlo entre todos los participantes.
Además, según el artículo 28 del reglamento del Congreso, los grupos también perciben una subvención fija que este año era de 364.160,64 euros y una variable en función del número de diputados de 1.746,16 euros mensuales por parlamentario. Por último, solo teniendo grupo propio se puede acceder al cobro de las subvenciones por envío gratuito de propaganda electoral durante la campaña.
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