Koldo García ha esgrimido ante el tribunal del Supremo que le juzga por la compra de mascarillas por organismos dependientes del Ministerio de Transportes que colaboró con la Guardia Civil incluso tras dejar su responsabilidad como asesor ministerial en la lucha contra el terrorismo yihadista. A preguntas de su abogada, Leticia de la Hoz, el exasesor del exministro José Luis Ábalos ha asegurado que ha colaborado con el Instituto Armado 27 años, cuando hacía falta proteger a «jueces, fiscales, políticos» del terrorismo de ETA.
“No entiendo que la Guardia Civil pueda decir que tú has colaborado 27 años gratuitamente para decir todo lo has hecho, con los riesgos que acarrea para mi familia. Me han dado menciones, medallas, pero es que hay huevos”, ha asegurado el acusado para acabar asegurando que al reconocerlo en el juicio que se celebra en el Supremo pretende proteger a su hermano Joseba.
Según su versión, fue «jefe de seguridad de una empresa, con 70 empleados», a los que tenía que cubrir cuando faltaba, lo que suponía que en ocasiones le correspondiera hacerlo en lugares donde se ejercía la prostitución. Ha situado su colaboración con la Guardia Civil en el año 91, lo que le ha dado pie a situarse en el «primer proyecto de España ayudando a mujeres maltratadas«. Aunque él, según dice, habría permanecido «en el anonimato más grande», explicado cómo le daban teléfonos desechables para hablar con su contacto para priorizar su seguridad.
«Mi colaboración después de salir del ministerio era logística para ciertas cosas. Había que conseguir que ciertas personas trabajaran durante un tiempo y entonces había que pedir a la empresa. Me pedían que hubiera personas dadas de alta trabajando sin ir a trabajar. Es verdad que tenían una carencia grave para conseguir información», ha explicado Koldo. Cuando toda la sala dudaba de a dónde querría llegar, si se referiría a la Jésica Rodríguez, que fue pareja de Ábalos, su abogada le ha pregunta si era para investigar terrorismo yihadista y Koldo tras unos segundos en silencio ha acabado asintiendo.
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