Aldama acusa a la esposa de Sánchez de torpedear una venta de la SEPI

Víctor de Aldama volvió este miércoles a apuntar a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez. Pero lo hizo con nueva munición —un episodio hasta ahora inédito— y en un nuevo escenario: desde el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo.

El empresario, durante sus más de siete horas de declaración ante la Sala Segunda, mencionó a la mujer del presidente del Gobierno en dos ocasiones.

Poco antes de que el tribunal ordenara un receso para comer, al filo de las dos y media, Aldama se quejó de que tuvo que retirar una oferta, de nada menos que 250 millones de euros, con la que pretendía adquirir unos edificios que pertenecían a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). ¿Por qué? «Porque Begoña Gómez los quería para ella», aseguró.

Según su relato, fue Koldo García, el entonces asesor del Ministerio de Transportes que hoy está acusado en este juicio, quien le comunicó el supuesto interés de la esposa de Sánchez en estos inmuebles y quien le instó a él a dar marcha atrás.

En esa primera ocasión, no dio muchos más detalles del asunto. Ahora bien, en el turno en el que su propio abogado le interrogaba, ahondó en el asunto.

La oportunidad surgió, relató Aldama, porque la entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, le comentó al titular de Transportes, José Luis Ábalos, el tercer acusado en este juicio, que la SEPI iba a sacar a la venta inmuebles.

Según comentó el empresario, Aldama se lo trasladó a Koldo y éste, a él.

Su abogado, José Antonio Choclán, le interrogó sobre este asunto.

—¿Por qué se le ofrece a usted ese negocio?— preguntó el letrado.

—Por la comisión que se iba a devengar a Koldo y Ábalos— desveló el empresario.

—¿Y por qué se frustra?— prosiguió Choclán.

—Porque me dice Koldo que Begoña Gómez ha pedido, exigido, que Campos Velázquez sea un negocio para ella y a mí me intentan hacer un cambio de cromos con otro suelo— respondió el acusado.

—¿Para qué lo quería Begoña Gómez?— preguntó el abogado.

—Era un negocio para ella con el Instituto de Empresa, que ella entraba a trabajar o ser colaboradora del IE— finalizó Aldama.

En efecto, Begoña Gómez comenzó a trabajar en el Instituto de Empresa (IE) en septiembre de 2018. En concreto, como directora del IE Africa Center, una entidad adscrita y dedicada al continente africano.

¿Qué es Campos Velázquez, nombre que Aldama mencionó? Se trata de un complejo de edificios situado en una exclusiva zona del barrio de Salamanca, en el centro de Madrid. Fue, por ejemplo, la antigua sede de la aerolínea Iberia.

Tal y como consta en la web de Sepides, ésta entidad pública es uno de sus inquilinos. También, la ya mencionada SEPI, matriz de la anterior, y el Instituto de Empresa.

Choclán también recordó que, como publicó EL ESPAÑOL, el PSOE nunca llegó a presentar la querella que, un año antes, en noviembre de 2024, anunció contra Aldama por su primera declaración en la Audiencia Nacional, que se produjo aquel mes.

En dicho interrogatorio, uno de sus primeros pasos en su proceso de colaboración con la Justicia, el empresario, por ejemplo, aseguró que pagó una comisión de 15.000 euros en efectivo a Santos Cerdán, el entonces secretario de Organización del PSOE.

Unos meses más tarde, este último pasaba a estar investigado judicialmente por el supuesto cobro de mordidas a cambio del amaño de contratos públicos.

En aquella declaración en la Audiencia Nacional, Aldama también mencionó a Begoña Gómez. Lo hizo sólo una vez. Y fue para decir que la esposa de Sánchez estuvo presente, al igual que el empresario, en una reunión sobre un proyecto para la España vaciada. No le atribuyó delito alguno.

No obstante, en la demanda de conciliación que presentó el PSOE —como paso previo a tener la posibilidad de interponer una querella—, el partido consideraba que aquella confesión de Aldama atentaba, «de manera absolutamente grave», contra el honor de la mujer de Sánchez.

La querella anunciada, finalmente, no se presentó. El Partido Socialista la dejó morir.

Ha pasado ya más de un año, el plazo que la formación tenía para hacerlo. Así lo marca la ley en el caso de los delitos de injurias y calumnias.

Este miércoles, durante su declaración en el Supremo, Aldama también aseguró que el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, conocía una supuesta financiación ilegal de su partido a través de dinero pagado por ciertas constructoras.

En reacción a la declaración de Aldama, el PSOE tachó de «mentira tras mentira» sus palabras. Y, a través de un comunicado, el partido anunció que volvería a solicitar al Supremo poder «actuar frente a estas injurias».

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