Dos salvas de aplausos. Una, para la película; la otra, para su director, Vicent Monsonís, por el discurso que dio a continuación. Esto es lo que ocurrió en el Auditori de Canet, al que este miércoles acudieron los alumnos del Instituto de Secundaria para asistir a la proyección de La invasió del bàrbars, uno de los grandes éxitos de los últimos años del cine hecho en la Comunitat Valenciana. El objetivo de la jornada era dar a conocer a las nuevas generaciones lo que fue el franquismo en un momento en el que la desinformación de la ultraderecha se ceba con los que no vivieron esa época.
Al término de la proyección, el alcalde, Pere Antoni, se dirigió a los asistentes para recordarles que “muchas veces, cuando os queremos contar algo, nos decís ‘no me cuentes historias’. Pues esta, la que narra la película, sí es para contárosla. A veces, a través del móvil, os están llegando mensajes y no os dais cuenta de que hay alguien que tiene interés en que os llegue, el de quién lo manda”.
Por su parte, Vicent Monsonís se dirigió a los y las jóvenes asistentes para insistir en la necesidad de no olvidar el pasado. “El móvil que tenéis, por el que os llegan algunos mensajes, se basa en la memoria. Si hace cien o doscientos años nadie se hubiera molestado en estudiar la electricidad, hoy no tendríais móvil. Pues lo mismo ocurre con lo que pensáis, hay que remontarse a hace mucho tiempo para entenderlo”.
El alcalde, en su intervención tras el pase, junto al director. / Ayuntamiento de Canet
El director
El director valenciano, autor de ‘Dripping’ o ‘Seis motivos para dudar de tus amigos’, fue muy claro y recordó que “el que diga que con Franco se vivía mejor, es un ignorante o un cazurro. Ahora, estáis en la edad en la que, para parecer rebeldes, algunos cantáis el ‘Cara al Sol’ o gritáis ‘Sánchez, hijo de puta’, porque creéis que vuestro enemigo es el Gobierno, pero el verdadero enemigo es el poder, y ese poder lo tienen los que tienen el dinero”.
Monsonís les recordó que, ahora, gracias a la democracia, “podéis gritar eso y no os va a pasar nada, pero en tiempos de Franco, por criticarle o pedir libertad, con suerte acababas en la cárcel y, sin suerte, en una fosa sin nombre”.

La invasio del barbars. / Levante-EMV
En su discurso, el realizador animó a ser críticos y les recordó que “el fascismo es el poder de los privilegiados y se basa en dos cosas: el terror, a base de fuerza, y el dinero, que viene de la corrupción. Ser antifascista es, simplemente, ser demócrata”.
Por último, explicó que en su película se había basado en los testimonios de la gente que vivió la posguerra, que fue mucho peor que la Guerra Civil. Y recordó el caso de su abuela, para la que “el día más feliz de su vida fue cuando se proclamó la II República, porque pensaba que, al fin, las mujeres podrían estudiar, trabajar, divorciarse, votar y, en definitiva, ser libres. Por eso, el peor día de su vida fue la llegada de la dictadura”.
Éxito pese a su modesto estreno
La invasió dels bàrbars se ha convertido en uno de los grandes fenómenos del cine valenciano de las últimas décadas. Basada en la obra de teatro de Chema Cardeña, forma parte de su trilogía de la memoria, con ‘Shakespeare en Berlín’ y ‘El perfume del tiempo’. Tuvo un estreno más bien modesto en salas valencianas, con horario restringido, y fue necesario un Verkami para financiar su promoción y distribución fuera de la capital del Turia. Sin embargo, el boca a boca la convirtió en un éxito inmediato de público. En FilmAffinity entró en la lista de las mejores películas del año, lo que facilitó que se esté empezando a proyectar en toda España.
En la película, Esperanza es una joven conservadora del Museo del Prado que, tras la Guerra Civil, es interrogada por la desaparición de un cuadro que un coronel quiere incautar. Ochenta años después, su nieta Aurora busca sus restos en una de las fosas comunes del franquismo.
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