‘El diablo viste de Prada 2’
Director: David Frankel
Reparto: Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci, Justin Theroux, Kenneth Branagh, Lucy Liu, Simone Ashley, Tracie Thoms, Patrick Brammall y B.J. Novak.
Estreno: 30/04/26
★★★
No es fácil que una secuela tardía funcione, aún menos si lo es de una película emblemática que mantiene su culto dos décadas después de su estreno. Pues bien, ‘El diablo viste de Prada 2’ funciona perfectamente. Dirigida por David Frankel, también responsable de la primera entrega, la esperada continuación no da signos ni de pereza, ni de nostalgia rancia, ni de oportunidad cazada al vuelo. En ‘El diablo viste de Prada 2’ hay un buen trabajo de adaptación al presente del universo, los personajes y los conflictos de la popular comedia de 2006.
Meryl Streep en ‘El diablo viste de Prada 2’ / ITALY PHOTO PRESS / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO
La película es inteligente y afilada como sátira del mundo de los medios de comunicación: la desaparición de las revistas, la despersonalización del periodismo, los monopolios mediáticos y la oligarquía de los medios digitales. Tanto como para convertir el nuevo escenario mediático y el colapso del periodismo en el motor de la crisis personal y del periplo de la protagonista, Andy Sachs (Anne Hathaway), periodista novata en la primera entrega y periodista obligada a reinventarse en la que nos ocupa. Ahí está el otro gran acierto de la película: los personajes principales, Andy, Emily (Emily Blunt), Nigel (Stanley Tucci) y, por supuesto, Miranda Priestly (Meryl Streep), la mítica y fría editora de la revista de moda ‘Runway’, siguen siendo consistentes.
En ese sentido, hay buen trabajo, coherente y a la vez ingenioso, de adaptación de los personajes a la actualidad. Juega a favor la entrega de los actores. Nadie parece estar ahí por el cheque. Hathaway, Streep, Blunt y Tucci están estupendos, tienen tanto carisma y tanta gracia como en la película original. En un punto, ‘El diablo viste de Prada 2’ se abre a la acción para resolver la trama (con un viaje a Italia, casi a lo James Bond) y pierde un poco de encanto en su grandilocuencia. Pero solo un poco. La chispa de los personajes, el carisma de los actores, las buenas bromas y la estampida de lentejuelas (el vestuario es espectacular) convierten ‘El diablo viste de Prada 2’ en una secuela tan esperada como gozosa.
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