Las claves
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Cuatro días después de la cena de corresponsales de la Casa Blanca, la primera a la que acudió Trump como presidente con gran parte de su gabinete, sigue dando que hablar.
Tras el revuelo generado por el tercer intento de magnicidio contra el republicano, protagonizado por un hombre armado llamado Cole Tomas Allen, la polémica ha saltado ahora a la alfombra roja de ese evento.
En una noche glamurosa en la que los asistentes lucieron sus mejores galas, el look de una de las invitadas, Jennifer Rauchet, esposa del secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha generado controversia por la elección del vestido, una prenda que se vende en la china Temu por 42 dólares.
Rauchet, exproductora de Fox News, posó junto a su marido en la alfombra roja previa a la cena con un vestido rosa palo adornado con una faja de seda y un broche brillante gris.
Un look que completó con un bolso rosa palo cubierto de pétalos de flores, unas sandalias con tacones de color plateado metalizado de Steve Madden, pendientes y un collar de diamantes.
La polémica se originó en la red social X horas después de la cena de corresponsales cuando la joven ‘influencer’ Ella Devi, señalara la posible procedencia ‘low cost’ y china de la indumentaria. «La esposa de Pete Hegseth llevó un vestido de Temu a la cena de corresponsales de la Casa Blanca (no estoy bromeando)», escribió junto a una captura de una prenda similar.
Según diversas publicaciones, el vestido -o versiones prácticamente idénticas- se habría vendido por precios que oscilan entre los 14 y los 42 dólares, e incluso habría aparecido en marketplaces como Amazon, AliExpress o Shein.
Aunque no existe confirmación oficial sobre el origen exacto de la prenda, la posibilidad de que se trate de una pieza de bajo coste del gigante asiático ha sembrado la polémica en el mundo MAGA.
Críticos, analistas y usuarios de las redes sociales han señalado la aparente contradicción entre el discurso ‘America First’ defendido por figuras como Hegseth y el uso de productos asociados a la industria global de la moda rápida, frecuentemente vinculada a la producción en Asia.
Otros, en cambio, han defendido la elección como un gesto de accesibilidad o incluso como una ruptura con los códigos tradicionales de lujo en eventos de alto perfil.













