- Consejos básicos desde el móvil
- Llegar a todos los públicos
- El auge de las ciberestafas
- La respuesta de la banca
Se trata de una estrategia que ya ha demostrado su eficacia: la campaña lanzada el año pasado ha alcanzado 15 millones de visualizaciones. Tras el éxito, la patronal financiera prepara una nueva edición para después del verano, según confirman a Confidencial Digital.
Consejos básicos desde el móvil
En abril del año pasado, perfiles como Carmen Bianchi, Alex Guijo, Diego Ferro y Ángeles Rodríguez publicaron vídeos en sus cuentas de Instagram con un objetivo claro: enseñar a los usuarios a protegerse de fraudes digitales.
Los mensajes eran directos y fáciles de aplicar. No hacer clic en enlaces sospechosos, colgar si alguien pide datos bancarios por teléfono, no compartir información personal o utilizar contraseñas seguras. Recomendaciones sencillas, pero clave para evitar caer en trampas cada vez más sofisticadas.
Detrás de esta campaña hay también una inversión relevante. Las entidades financieras están pagando cantidades significativas a estos creadores de contenido, conscientes de su capacidad para amplificar mensajes y conectar con audiencias que difícilmente alcanzan los canales tradicionales.
Llegar a todos los públicos
La elección de los perfiles no es casual. Desde la AEB explican que el objetivo es impactar en diferentes franjas de edad, no solo en los más jóvenes. Por eso, los influencers seleccionados pertenecen a ámbitos variados como moda y belleza, deporte y divulgación cultural.
Esta diversidad permite que el mensaje cale en públicos distintos, desde usuarios habituales de redes sociales hasta personas menos familiarizadas con el entorno digital, pero igualmente expuestas al fraude.
El auge de las ciberestafas
El contexto explica la urgencia de estas iniciativas. En los últimos años se ha producido un aumento de las ciberestafas y los intentos de fraude telefónico. Los delincuentes utilizan técnicas cada vez más elaboradas para suplantar la identidad de los bancos y acceder a los datos de los clientes.
Uno de los métodos más habituales es el phishing, que consiste en enviar mensajes que aparentan ser oficiales. “Su cuenta ha sido suspendida temporalmente”, advierten.
El objetivo es generar alarma para que el usuario actúe con rapidez y pulse un enlace fraudulento en el que se le solicitan datos bancarios y personales.
También recurren a llamadas telefónicas o SMS que imitan el tono y la imagen de las entidades financieras. La sofisticación de estos ataques hace que cada vez sea más difícil distinguir un mensaje legítimo de uno falso.
La respuesta de la banca
Frente a este escenario, los bancos han intensificado sus esfuerzos de prevención. La concienciación se ha convertido en una prioridad, y las redes sociales en un canal clave para difundir mensajes de alerta.
La cuenta de Instagram de la Asociación Española de la Banca ha situado la ciberseguridad como uno de sus ejes principales.
A través de publicaciones y colaboraciones con creadores de contenido, la organización busca ofrecer herramientas prácticas para que los usuarios se protejan.
La apuesta por influencers se debe a que son prescriptores de confianza para sus seguidores. Su capacidad para explicar conceptos complejos de forma sencilla y cercana convierte sus mensajes en más accesibles que los comunicados institucionales.













