tres segundos bastan para robarte el dinero y la tarjeta

Los cajeros automáticos siguen siendo uno de los puntos más sensibles para los usuarios bancarios. Aunque muchas operaciones se han trasladado al móvil y a la banca digital, retirar efectivo continúa siendo un gesto cotidiano para millones de personas. Precisamente por eso, los delincuentes aprovechan esos momentos en los que el usuario está pendiente de la pantalla, la tarjeta, el importe solicitado y las instrucciones del terminal. Una pequeña distracción puede ser suficiente para que una operación rutinaria se convierta en un robo.

Fuente