El Extremadura se juega el ascenso directo a Primera Federación este domingo en un escenario atípico. Su rival, el Linares Deportivo, llega al encuentro con la permanencia asegurada matemáticamente tras su victoria en Melilla y sin nada en juego, una circunstancia que, según el periodista del IDEAL de Jaén y contertulio de COPE Ángel Mendoza, es positiva para los intereses del conjunto extremeño: «Yo prefiero siempre, si me estoy jugando algo, enfrentarme al que no se juega nada».
Sin embargo, la situación deportiva es solo la punta del iceberg. El ambiente en el club jienense está «enrarecido», no tanto por una temporada deportiva que ha sido «dura y difícil», con el equipo sufriendo por segundo año consecutivo por la permanencia, sino por la grave crisis institucional que atraviesa la entidad.
Crisis institucional y judicial
El principal problema del Linares es un proceso judicial con sentencia en firme que obliga a que la propiedad de las acciones del club cambie de manos. Esta situación ha coincidido con el final de temporada y ha generado una falta de comunicación por parte de la actual propiedad, un conglomerado de cuatro empresas de inversión no relacionadas con el mundo del fútbol, hacia la afición.
Partido del Linares en su campo
Según Mendoza, esto ha creado un «vacío de poder» y la ausencia de una figura presidencial reconocible a la que pedir responsabilidades, a diferencia del modelo tradicional al que estaban acostumbrados. La tensión es tal que recientemente se produjeron enfrentamientos entre jugadores y la grada. A esta inestabilidad se suma una situación económica cogida con pinzas, ya que a los jugadores se les pagó antes del partido en Melilla una mensualidad que se les adeudaba.

Obras en Linarejos
El conflicto accionarial se remonta a la conversión del club en SAD, cuando la directiva de entonces maniobró para evitar que un solo empresario local se hiciera con el 73 % de las acciones, repartiéndolas entre varias empresas afines. Ahora, la justicia ha dictaminado que la operación se hizo mal y las participaciones deben ser devueltas, sumiendo al club en una gran incertidumbre. «La incertidumbre para un club que ya ha desaparecido en dos ocasiones en la ciudad es muy grande», señala el periodista.
La incertidumbre para un club que ya ha desaparecido en dos ocasiones es muy grande»
Periodista del IDEAL de Jaén
Un estadio en obras y sin entradas
Por si fuera poco, el partido se disputará en un estadio de Linarejos prácticamente en ruinas. Unas obras han dejado demolida buena parte del campo, a excepción de la zona de tribuna, lo que limita el aforo a unos 2.500 espectadores, una cifra muy ajustada para los 2.200 abonados del club.
Esta limitación de aforo ha impedido al club hacer taquilla en partidos importantes, mermando su capacidad para reforzarse. Además, imposibilita una venta numerosa de entradas para la afición visitante. No se pueden instalar gradas supletorias por motivos de seguridad. En redes sociales, abonados locales están ofreciendo sus carnets a aficionados del Extremadura para el partido.











