Los astros se han alineado, y nunca mejor dicho, para que España viva el primer eclipse solar en más de un siglo con todo el esplendor cósmico. Y es que, según explican los astrónomos, el próximo 12 de agosto viviremos primero un atardecer mágico en el que, alrededor de las ocho de la tarde, la Luna pasará ante el Sol y provocará durante unos instantes un mágico halo de oscuridad. Justo después, al finalizar el ocaso, el cielo lucirá más oscuro que nunca gracias a la presencia de una Luna nueva y será ahí cuando empiece el segundo espectáculo. La noche del «eclipse del siglo», de hecho, en los cielos españoles también se registrará uno de los momentos álgidos de la lluvia de estrellas de las Perseidas en la que se podrán observar hasta 200 meteoros por hora.
No es nada habitual que dos fenómenos astronómicos importantes coincidan en el tiempo y, mucho menos, con tan poco tiempo de margen. La última vez que España vivió un eclipse total de Sol fue el 17 de abril de 1912, alrededor de las once de la mañana. En esa ocasión, dado que el evento se produjo en pleno día, fue imposible combinar su observación con un fenómeno astronómico tan mágico como es el caso de una lluvia de estrellas. En esas fechas, además, sabemos que las Líridas tan típicas de la primavera apenas alcanzan unos 20 meteoros por hora por lo que, aún queriendo, la estampa nocturna resulta menos espectacular. Algo parecido ocurrió con el eclipse del 2 de octubre de 1959, visible solo desde Canarias. En ese caso, el fenómeno también tuvo lugar hacia el mediodía y eso impidió disfrutarlo junto a las Oriónidas que, en esos momentos, desprendían unas 70 estrellas fugaces por hora.
Los últimos eclipses vividos en España ocurrieron durante la mañana por lo que fue imposible compaginar su observación con una lluvia de estrellas
Pero esta vez la situación es muy distinta. El eclipse del próximo 12 de agosto tendrá lugar en las últimas horas del día, cuando el Sol ya estará bajo en el horizonte, a menos de una hora del atardecer. En ese momento, la Luna, que estará en fase nueva, se interpondrá entre la Tierra y nuestro astro rey. Eso hará que durante unos instantes la luz solar se atenuará de forma perceptible y el cielo adoptará un tono crepuscular más profundo de lo habitual. En el momento álgido de este episodio, durante la fase de totalidad, el bloqueo lunar permitirá ver la atmósfera exterior del sol, la corona, como un halo blanco brillante. La oscuridad creada también permitirá divisar planetas como Venus y Saturno y hasta varias estrellas brillantes en el cielo oscurecido. El espectáculo del eclipse tan solo durará unos instantes. Después, la Luna seguirá su recorrido y despejará la vista del sol. Pero lejos de terminar, menos de una hora más tarde volverá la magia.
Segundo momento estelar de la noche
La Luna también nueva será la gran aliada del segundo espectáculo cósmico de la noche. Dado que estará en su fase nueva, sin su habitual resplandor que a menudo vela los cielos nocturnos de verano, la oscuridad será más intensa de lo habitual y permitirá que los meteoros de las Perseidas destaquen con mayor nitidez. Cabe recordar que estos destellos fugaces no son estrellas que caen sino restos del cometa Swift-Tuttle que se desintegran al entrar en la atmósfera terrestre a gran velocidad, dejando tras de sí estelas luminosas que tan solo duran un instante. En condiciones óptimas, lejos de la contaminación lumínica y con el cielo despejado, los más afortunados podrían llegar a ver decenas de meteoros por minuto e incluso acercarse a los picos más intensos de entre 100 y 200 estrellas fugaces por hora atravesando los cielos españoles. Este fenómeno, a diferencia del eclipse, será visible en toda España.
La noche del eclipse podrán verse decenas de meteoros por minuto y hasta avistar picos más intensos de entre 100 y 200 estrellas fugaces por hora
Esta maravillosa y mágica conjunción de fenómenos no se volverá a repetir ni siquiera en los eclipses de 2027 y 2028 y, justamente por eso, hace que este «eclipse del siglo» sea todavía más especial. El siguiente eclipse del 2 de agosto de 2027 el evento ocurrirá en pleno día, entre las 10 y las 11 de la mañana, por lo que estará muy distanciado del cielo nocturno. El eclipse del 26 de enero de 2028, por su parte, ocurrirá alrededor de las siete de la tarde, también muy cerca del atardecer y después dará paso a las Cuadrántidas, la lluvia de estrellas más espectacular de la temporada invernal. Pero dado que por las fechas no son muchos los que se animan a trasnochar para quedarse mirando el cielo, es posible que sean pocos los que disfruten de la experiencia conjunta. Así que, por ahora, todo apunta a que el próximo 12 de agosto será el día estrella para admirar el cosmos en todo su esplendor.
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