Así que los aragoneses tendremos un Gobierno de Azcón con un Departamento de Desregulación, Bienestar Social y Familia. Y por lo que parece, un consejero/a de Desregulación y un director general de Desregulación. ¡Toma ya! Premio a la innovación. ¿Y qué es lo que quieren desregular estos desreguladores a las órdenes del desregulador mayor de Aragón que será, obviamente, el Presidente? Pues está por ver pero nos lo podemos imaginar.
Cuando esta gente se pone al mando de Boletín Oficial lo que entra en peligro de desregulación son los derechos conquistados, los servicios públicos, la protección a las minorías, las políticas de género, la igualdad y la justicia social. Que nadie se haga el sorprendido porque eso y no otra cosa es lo que está en su ADN. Dejar nada menos que el Bienestar social en manos de la ultraderecha indica hasta dónde ha estado dispuesto Azcón el desregulador para asegurarse el pacto.
Las consecuencias son para echarse a temblar. Los que defienden el trasvase del Ebro, serán responsables de Agricultura y Medio Ambiente y así podrán declarar anatema todo lo que tenga que ver con la Agenda 20/30. Negacionistas al poder de la mano del Presidente desregulador. Y dicen que freno a las energías renovables, justo cuando la coyuntura internacional más pone en evidencia lo correcto de la apuesta por ser autónomos en la producción de energía.
En fin, tiempo habrá para observar y criticar sus decisiones, pero prepárense para el esperpento. Antes de que hubiera Gobierno los firmantes ya lo interpretaban de manera diferente. Lo de la «prioridad nacional» se traduce como «arraigo» en boca de los desreguladores un poquito avergonzados. El Desregulador Mayor de Aragón promete que no se dará un paso sin el visto bueno de los servicios jurídicos. Pobres letrados convertidos en aduaneros evaluadores permanentes de la acción de Gobierno. Para echarse a temblar. Por cierto, visto lo visto, la próxima vez que alguien me hable de Gobierno de Frankestein, de la maldad intrínseca de recibir el apoyo parlamentario de Bildu y cosas parecidas le remitiré al acuerdo PP-VOX. Ese argumentario se acabó.
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