La crisis de la estiba se cerró este viernes con un acuerdo de recolocación de buena parte de los profesionales avilesinos, en huelga indefinida desde hace sesenta días. “Hemos conseguido que las empresas consignatarias que tienen trabajo se lleven a toda la gente subrogada”, apuntó Manuel Pravia, representante del Sindicato de Estibadores de Asturias. “Esto quiere decir que doce de nosotros nos iremos a Marítima del Principado, nueve marcharán a Ership Alvargonzález y dos, los que quedaban, terminen Algeposa”, añadió.
Lo previsto es que “entre el lunes y el martes” las empresas decidan los nombres de los trabajadores que pasan a sus correspondientes nóminas. “Ahora ninguno de nosotros sabe dónde va a trabajar, lo único que sabe es que el Primero de Mayo todos estaremos en nuestra correspondiente casa”, señaló Pravia.
Las empresas propietarias del Centro Portuario de Empleo (CPE) han materializado su intención primera: disolver la sociedad participada por cada una de las empresas y trasladar la tarea directamente a cada una de las empresas que formaban parte del centro.
“La totalidad de la plantilla, excepto gente que se va a jubilar o está al borde de ella, que han aceptado la indemnización por despido -son cuatro o cinco personas- vuelve al tajo”, explicó el líder sindical. “Nosotros reivindicamos siempre que la subrogación tenía que ser sólo con las empresas con carga de trabajo”, añadió Pravia. Y es que las cinco sociedades que conformaban el CPE de Avilés se habían repartido el número de operarios que correspondía a cada una de ellas en virtud de la facturación de cada una (a una de ellas le tocaba sólo un estibador, otra de las compañías llevaba años sin actividad). “Se da el caso, por ejemplo, de que dos estibadores decidieron subrogarse y lo hicieron en Bergé, que no tiene actividad”, explicó Pravia.
“Estamos convencidos de que la mejor organización es la que venía de los CPE y estamos seguros de que ellos, la patronal, saben que se han confundido. Apostamos a que esto volverá”, apuntó Pravia.
La dificultad mayor estuvo, al final, en reconocer los derechos de uno de los trabajadores de la oficina: uno se va a jubilar y “al otro le daban el despido como meta”, dijo Pravia. “Nos plantamos en ese punto: él también tenía que pasar subrogado”, apuntó.
“Le hemos dado salida a la totalidad de la plantilla. El colectivo eventual se puede incorporar a las casas consignatarias. La lucha sindical que hemos hecho ha dado su fruto: creo que se ha demostrado que luchando con unión, fuerza y sentido común hemos podido dar solución a la plantilla que hace un tiempo se veía imposible por cómo eran los repartos y todo ese procedimiento que se nos quería imponer y creo que esto es una victoria para el colectivo”, concluyó Pravia.
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