Andalucía vuelve a las urnas el próximo domingo 17 de mayo en las que será sus decimoterceras elecciones regionales desde la consecución de la Autonomía y la celebración de los primeros comicios en 1982.
La convocatoria electoral quedó fijada por el Decreto del Presidente 2/2026, publicado en el BOJA el 24 de marzo, que además establece que la campaña electoral se desarrollará del 1 al 15 de mayo y que la sesión constitutiva de la nueva Cámara tendrá lugar el 11 de junio.
Pero, ¿qué se vota exactamente el 17 de mayo en Andalucía? Pese a que se habla a diario de los candidatos a la presidencia de la Junta de Andalucía, en las elecciones autonómicas no se elige directamente al presidente sino a los diputados, los representantes, en el Parlamento de Andalucía, la Cámara autonómica ubicada en el Hospital de las Cinco Llagas.
Mesa electoral en las elecciones andaluzas de junio de 2002. / MANUEL MURILLO
Concretamente, lo que se elige es a 109 diputados que conformarán el Parlamento en su XIII Legislatura y que a su vez será los responsables, con su voto, de elegir al futuro inquilino del Palacio de San Telmo.
Qué se elige realmente el 17M
Así, el 17 de mayo, cada elector –son más de 6,8 millones de andaluces llamados a las urnas- depositará en la urna es una papeleta para escoger una candidatura provincial al Parlamento andaluz.
Una vez celebrados los comicios, y una vez constituida la Cámara, es el propio Parlamento el que elige al próximo presidente o presidenta de la Junta. Por lo tanto, el voto directo de los ciudadanos no interviene en la elección del presidente andaluz.
El Parlamento no solo sirve para investir al futuro presidente, sino que concentra funciones clave del gobierno autonómico: aprueba leyes, controla la acción del Gobierno andaluz e impulsa iniciativas políticas mediante preguntas, interpelaciones, comparecencias, mociones y proposiciones no de ley. Teniendo esto en cuenta, el 17 de mayo, además de a los parlamentarios que elegirán al presidente andaluz, quedarán definidas las mayorías de toda la legislatura.

Fachada del Parlamento de Andalucía / Jorge Jiménez
109 escaños y el peso provincial
La ley electoral andaluza fija que el Parlamento está integrado por 109 diputados y que la circunscripción electoral es la provincia. Cada una parte con un mínimo de ocho escaños y los restantes, 45 diputados, se reparten según la población. Para estas elecciones, el reparto oficial es el siguiente: Almería 12, Cádiz 15, Córdoba 12, Granada 13, Huelva 11, Jaén 11, Málaga 17 y Sevilla 18.
El sistema también establece un filtro importante: solo entran en el reparto de escaños las candidaturas que alcancen al menos el 3% de los votos válidos en su provincia. A partir de ahí, los escaños se adjudican mediante divisores sucesivos y pasan a los candidatos según el orden de la lista. Además, la presentación de candidaturas debe respetar la alternancia entre hombres y mujeres, con listas paritarias.
Una votación ligada a la autonomía andaluza
Las elecciones del próximo 17 de mayo en Andalucía no se entienden sin el recorrido histórico del gobierno autonómico andaluz. La memoria oficial sitúa uno de los grandes hitos en las manifestaciones del 4 de diciembre de 1977, cuando miles de andaluces salieron a la calle para reclamar autonomía. Poco después, en 1978, nació la Junta de Andalucía preautonómica, primer paso institucional antes del desarrollo pleno del gobierno autonómico.
Ese proceso avanzó después por la vía del artículo 151 de la Constitución, la fórmula que permitía acceder al máximo nivel competencial, y a través del referéndum del 28 de febrero de 1980. Motivo por el que el 28F se celebra el Día de Andalucía.
La Junta presidida por Rafael Escuredo acordó en Granada seguir ese camino, y añade además un dato con especial interés para Córdoba: el primer borrador estatutario que acabaría tomando forma en el llamado Estatuto de Carmona fue aprobado en Córdoba el 28 de febrero de 1981. Las primeras elecciones al Parlamento de Andalucía se celebraron el 23 de mayo de 1982, y el 21 de junio de ese año se constituyó la primera Cámara autonómica con 109 diputados. A partir de ahí quedó fijado el esquema que sigue vigente hoy: los ciudadanos eligen Parlamento y el Parlamento inviste después al presidente de la Junta de Andalucía.














