La Asociación Internacional de Futbolistas (AEIF) se presentó esta mañana en la Gran Vía de Madrid con la presencia de los presidentes de las cuatro asociaciones fundadoras: David Aganzo (AFE), Rinaldo José Martorelli (SAPESP), Álvaro Ortiz (AMFpro) y Lucien W. Valloni (SAFP).
David Aganzo, presidente de la Asociación de Futbolistas Españoles / AFE
Durante el acto se expuso la hoja de ruta del nuevo sindicato, con sus objetivos estratégicos, líneas de actuación y próximos pasos para su consolidación. El propósito central es reforzar la representación internacional de los futbolistas y mejorar su protección en todos los niveles del fútbol profesional.
Los ejes principales de la iniciativa se resumen en: la cercanía permanente al futbolista, especialmente en los momentos difíciles; la preparación del futuro profesional desde la propia carrera deportiva; la atención a la salud mental tras la retirada; una participación activa en la toma de decisiones del fútbol; y la lucha contra la inestabilidad laboral derivada de los contratos de corta duración.
En la presentación, se destacó el nacimiento de AEIF como un proyecto histórico que reúne a más de 30.000 futbolistas profesionales masculinos y femeninos. La organización se presenta como un nuevo modelo de defensa de derechos, basado en la transparencia y en el diálogo directo con organismos como FIFA, CAF, CONCACAF, la Unión Europea y otros actores relevantes del fútbol mundial.
«AQUÍ SE LUCHA POR EL FUTBOLISTA»
También se alertó de la pérdida de derechos y garantías de los futbolistas en los últimos años. Entre las prioridades figura la recuperación de mecanismos como el fondo de garantía de FIFA, que protegía a jugadores afectados por impagos de clubes en distintas regiones del mundo. Se denunció que muchos futbolistas siguen sin cobrar sus salarios, especialmente en ligas con menor estructura, lo que evidencia la desigualdad global del sistema.
«LO PERSONAL Y LO PROFESIONAL»
En el ámbito del fútbol femenino, Álvaro Ortiz, secretario general de la AIF, subrayó su crecimiento, pero también las importantes desigualdades existentes. Señaló la precariedad de muchas jugadoras, la falta de seguridad social y las dificultades en aspectos como la maternidad, insistiendo en que el desarrollo del fútbol femenino debe ir acompañado de condiciones dignas y equitativas. AEIF aspira a ser un puente entre jugadoras e instituciones, promoviendo estándares comunes y una mayor participación en la toma de decisiones.
Rinaldo José Martorelli puso el foco en la realidad de muchos países donde el fútbol profesional es inexistente o muy precario. Denunció la falta de estructuras jurídicas eficaces para proteger a los jugadores y la necesidad de reforzar convenios colectivos y mecanismos de resolución de disputas. También destacó la importancia de la cooperación entre sindicatos y advirtió que una gran parte de los futbolistas en el mundo no percibe salario, pese a la percepción general del deporte.
Por su parte, Lucien W. Valloni insistió en la protección integral del futbolista, especialmente en la etapa posterior a su carrera, por el impacto que puede tener en la salud mental. Recalcó la importancia de acompañar a los jugadores desde etapas tempranas, de garantizar su preparación para el futuro y de asegurar una presencia activa del sindicato en los espacios de decisión y diálogo con federaciones.
Finalmente, se agradeció la presencia de medios internacionales y se subrayó la importancia de dar visibilidad a estas reivindicaciones. AEIF anunció su intención de estar presente en eventos clave como el Mundial de 2026 y el congreso de la FIFA en Vancouver, con el objetivo de ampliar su representación, establecer alianzas y buscar soluciones globales. También se destacó el creciente interés de otros sindicatos en unirse al proyecto para fortalecer su influencia y capacidad de acción.













