Simone Biles ha visitado esta noche ‘El Hormiguero’ y lo ha hecho con la misma mezcla de fuerza y vulnerabilidad que la ha convertido en un icono mundial. La gimnasta ha hablado sin reservas de los momentos más duros de su carrera, especialmente de aquel colapso mental que sufrió en los Juegos Olímpicos de Tokio y que la obligó a retirarse para protegerse.
«En gimnasia tenemos algo que llamamos los ‘twisties‘», ha explicado. Un fenómeno que ha descrito como una desconexión total entre mente y cuerpo: «De repente te pierdes en el aire, no sabes dónde estás y puede ser muy peligroso». Biles ha recordado que su decisión de parar abrió un debate global sobre salud mental, un tema del que hoy se siente orgullosa de ser embajadora.
La lesión invisible y el estigma
La campeona olímpica ha profundizado en la incomprensión que rodea a los problemas psicológicos: «Si te rompes un brazo, todo el mundo lo ve. Pero cuando la lesión es invisible, la gente no lo entiende«. Ha confesado que durante aquellos días los pensamientos se acumulaban y que lo más duro era sentir que su sufrimiento no era evidente para los demás.
Aun así, ha destacado la importancia de haber contado con un equipo que supo escucharla y acompañarla: «Entendieron exactamente lo que me estaba pasando y por eso pude seguir adelante y recuperarme».
El regreso en 2024 y el papel de la terapia
Biles ha reconocido que sin terapia jamás habría llegado a los Juegos Olímpicos de París: «No hubiera estado allí sin mis terapeutas y psicólogos deportivos. Ha sido un trabajo duro y largo, pero mereció la pena». Ha asegurado que continúa en terapia y que su principal mensaje para el mundo es claro: «La terapia funciona y hay que pedir ayuda».
Cuando Pablo Motos le ha preguntado por el consejo más valioso que había aprendido, Biles sonrió: «Todo el mundo me dijo que viniera aquí a divertirme. Pues eso es lo que digo siempre: hay que divertirse«.
Los «famosos» twisties
La gimnasta ha usado dos ejemplos para entender este bloqueo. La primera, en su propio gimnasio: «Si te pongo a saltar en el trampolín y te pido que hagas un tirabuzón y un mortal, no sabrías dónde estás».
La segunda, más cotidiana: «Es como si conduces todos los días y de repente no sabes cómo se conduce».
Ha explicado que hay deportistas a los que los ‘twisties’ les duran toda la carrera, y otros que los superan en una o dos semanas. Pero en unas Olimpiadas no hay margen: «Solo tienes 24 horas». Por eso tuvo que retirarse en Tokio: «Necesitas un espacio seguro para superarlo».
¿Estará en Los Ángeles 2028?
La pregunta inevitable ha llegado al final. ¿Competirá en los Juegos de Los Ángeles? Biles no quiso cerrar ninguna puerta: «No estoy segura de qué haré. Estaré o en el suelo… o animando al equipo«.















