El juicio contra la cúpula de Interior del Gobierno del PP de Mariano Rajoy llega este lunes a su séptima sesión con la declaración de la persona que fue el objetivo principal de la Kitchen: Luis Bárcenas. También está citada como perjudicada la mujer del extesorero del PP, Rosalía Iglesias, y los testigos Javier Gómez de Liaño, que en 2013 fue el abogado de la familia del que fuera también senador por Cantabria, y el inspector de la UDEF que investigó la Gürtel, Manuel Morocho, a quien el clan policial que lideraba el comisario José Manuel Villarejo trató de apartar de las pesquisas contra Francisco Correa.
Anotación de Villarejo de una conversación con Francisco Martínez de 11 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO
El testimonio de Bárcenas se centrará en la operación parapolicial que, según declaró en el juicio la semana pasada el inspector de Asuntos Internos Gonzalo Fraga, se desvela con total precisión en las anotaciones de los diarios de Villarejo que, a su vez, coinciden con las grabaciones descubiertas durante los registros del caso Tándem, pero también con los audios aportados por el empresario Javier Pérez Dolset, procesado en el caso Zed que se investigó en la Audiencia Nacional.
Esta redacción ha hecho un análisis de las 153 anotaciones de Villarejo sobre la Kitchen, en las que destaca una decena de ellas realizadas después de que el extesorero del PP ingresara en prisión de forma preventiva por orden del juez Pablo Ruz el 27 de junio de 2013. Justo el día después el comisario redacta en su agenda: «Todos los del PP están acojonados«.
1 de julio de 2013

Anotación de Villarejo de 1 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO
Bárcenas ya había roto con su partido unos meses antes, en concreto en diciembre de 2012. Pero las actividades de la Kitchen se aceleran con la decisión del juez que instruyó el caso Gürtel, Pablo Ruz, de enviar a Bárcenas a la cárcel de Soto del Real: «Instrucciones para visitar a LB en el talego», escribe el 1 de julio de 2013 el comisario, como resumen de la conversación que había tenido con el abogado Javier Iglesias, quien confirmó haber tenido ese encuentro en prisión con Bárcenas.

Sergio Ríos, exchofer de Bárcenas. Juicio por el caso Kitchen en la Audiencia Nacional. / José Luis Roca
En una declaración como perjudicado en la Audiencia Nacional, el abogado Javier Gómez de Liaño, que también está citado este lunes como testigo en el juicio de Kitchen, recordó que el propio Luis Bárcenas le dijo que Javier Iglesias le visitó dentro de la cárcel y que incluso él coincidió con este letrado en una visita que hizo a la prisión de Soto del Real. Y sobre la conclusión a la que llegó de este encuentro, Gómez de Liaño afirmó, a preguntas de la letrada Marta Giménez-Cassina, que todos los mensajes «indirectos y hasta oblicuos […] iban en una sola dirección: seamos conscientes del daño que se está haciendo con esto al Partido Popular».

Anotación de Villarejo de 6 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO
Después, al responder al fiscal César de Rivas Verdes-Montenegro, que también le interrogará este lunes en el juicio de Kitchen, Gómez de Liaño volvió a ahondar en sus respuesta: «Las presiones no existen, distinto es los mensajes que se te envían, y los mensajes se recibían. Los mensajes iban en una sola dirección: defender al señor Bárcenas implica perjudicar mucho a un partido, que era el Partido Popular«.
«Todo es OK»
Y el 6 de julio de 2013 Villarejo escribe que el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, le había comunicado que «el MIN. habló con RAJ. y todo es OK». Y dos días después del supuesto visto bueno al encuentro en el centro penitenciario, se produjo la reunión entre el abogado y el extesorero del PP. Sobre ese encuentro, que habría tenido lugar el 8 de julio de ese año, Villarejo escribe tras una supuesta conversación con Martínez: «Chisco, al final coordina todo, pero mosca con el MINIST«.

Anotación de Villarejo de 8 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO

Anotación de Villarejo del 15 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO
Y tres días después, tras «una charla de 45 minutos» con Francisco Martínez, Villarejo plasma en su agenda el encargo que le realizó el número dos de Interior en el seno de la Kitchen: «Plan contra LB. Interv. comunicaciones, registros y citación de mujer e hijo». Y el 15 de julio el comisario escribe que «Chisco quiere un plan estratégico para salir del caso LB«.

Anotación de Villareo de 16 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO
El 16 y 17 de julio se concreta el plan estratégico parapolicial. Las notas manuscritas del comisario relatan que primero habla con Francisco Martínez sobre la «problemática por posibles grabaciones de LB» y después con el comisario jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño, alias ‘El Gordo’ 0 ‘Big’ sobre un «gabinete de crisis». Y justo después aparece la primera alusión al «conductor de LB», en alusion a Sergio Ríos, que fue captado por el clan policial previo pago de 2.000 euros mensuales, que se abonaron a cargo de los fondos reservados, pero saltándose el conducto reglamentario.
El marido de Cospedal
De ese «contacto con Sergio» [Ríos] habría avisado primero Villarejo, según las agendas, al empresario Ignacio López del Hierro, entonces marido de la secretaria general del PP María Dolores de Cospedal. «Él se encarga de hablar con Andrés [Gómez] Gordo«, en alusión al también comisario, quien habría intervenido en la captación del chófer del extesorero del PP.

Anotación de Villarejo de 17 de julio de 2013 sobre la Kitchen / EL PERIÓDICO

Anotación de Villarejo de 18 de julio de 2013 sobre la Kitchen / EL PERIÓDICO
Y finalmente Villarejo conversa con Francisco Martínez para forzar «un contacto con chófer de LB», a quien tras captarle le denominaba «Cocinero», lo que a la postre sirvió para denominar la operación parapolicial como «Kitchen» (Cocina).

Anotación de Villarejo sobre la Kitchen el 18 de julio de 2013 / EL PERIÓDICO

Anotación de 18 de julio de 2013 de Villarejo sobre la operación Kitchen contra Bárcenas / EL PERIÓDICO
Precisamente, el inspector de Asuntos Internos que investigó la Kitchen, Gonzalo Fraga, recordó durante su declaración en el juicio, que se alargó más de 12 horas, que en una grabación Villarejo le indica al «Cocinero» que tenían que «darle al tarro» para encontrar unas supuestas grabaciones que Bárcenas habría hecho a Rajoy y al dirigente del PP Javier Arenas con la finalidad de destruirlas y que no fueran aportadas al caso Gürtel.
Este lunes también está prevista la declaración como testigo del inspector Morocho, a quien el clan policial pretendió apartar de la investigación contra la trama de Correa. Esta redacción ha tenido acceso a un audio en el que el comisario Villarejo advertía al abogado Javier Iglesias, a quien el comisario trataba como su intermediario con Mariano Rajoy, de que la Dirección Adjunta Operativa (DAO), encabezada por el acusado Eugenio Pino, había creado una Brigada de Análisis «para quitar a Morocho. Y Morocho está deseando hablar de esto. Imagínate que diga: a mí me echaron y me presionaron«, dice en una grabación.
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