Ortega Smith llevará su expulsión de Vox a los tribunales

Nuevo acto en la crisis de Vox en el Ayuntamiento de Madrid. Después de haber anunciado la semana pasada que tomaría una senda judicial contra el partido tras de confirmarse su expulsión y fin de militancia, el concejal y diputado por la formación, Javier Ortega Smith comunicó este lunes que presentará una demanda contra Vox por vulneración de sus derechos fundamentales con una petición de medidas cautelares. De prosperar, ello podría bloquear el relevo oficial en el Ayuntamiento y permitir que Ortega seguir al frente de la portavocía sin cederla a Arantxa Cabello.

Esta jornada aclaró que el portavoz de Vox en el Palacio de Cibeles sigue siendo él. «Y lo seguiré siendo salvo que el Ayuntamiento decida lo contrario, y en su caso, los tribunales son los que tienen que dar a última palabra», declaró el político.

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Ortega anunció que está «a punto» de dar ese paso judicial después de participar en la presentación del Mutua Madrid Open de tenis, que arranca esta semana hasta principios de mayo. A esa demanda se unirán sus dos apoyos dentro del fragmentado Grupo Municipal Vox: su portavoz adjunta, Carla Toscano, quien fuera diputada en la anterior legislatura y progresivamente apartada de la primera línea; e Ignacio Ansaldo, afiliado número uno de Vox y uno de sus fundadores.

Ambos se mantuvieron del lado de Ortega al conocerse su suspensión de militancia cautelar, lo que acarreó una apertura similar de expediente por parte del Comité de Garantías y desembocó en su definitiva expulsión hace apenas unas semanas.

«Nosotros somos Vox«, aseguró Ortega, tras cargar contra la cúpula del partido, contra el liderazgo de Santiago Abascal y su segundo, Ignacio Garriga. Con el secretario general, Ortega tuvo un rifirrafe vía emails antes de ser sancionado. Garriga le reprochaba su actitud, no ceñirse al guion marcado por Bambú y los servicios de prensa para las intervenciones públicas ante los medios, mientras que Ortega repudiaba las sucesivas retiradas de cargos e incluso la expulsión del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).

Ortega pone el foco en «una cúpula de cuatro individuos a la que se les está acabando el negociete» -sin mayores matices-, por lo que tiene que echar a «los testigos incómodos» que señalan incongruencias, precisó el concejal y diputado.

En los últimos meses reprochó a Vox un distanciamiento de los «principios fundacionales» del partido allá por 2014. Retrata a una cúpula donde hay intereses económicos por delante de los políticos, con Kiko Méndez-Monasterio, los Ariza y Abascal, entre otros. «Cuatro que no representan este proyecto político» y que ahora, con su guerra contra el exdirigente «han chocado contra un muro».

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