- Acreditar experiencia
- Inviolabilidad
- Incidente en Gibraltar
El departamento que dirige José Manuel Albares publicó un anuncio para contratar la recogida, transporte, facturación y entrega de la valija diplomática desde el 13 de julio de este año hasta el 12 de julio de 2028.
La previsión presupuestaria del Ministerio de Asuntos Exteriores para llevar a cabo ese servicio es exactamente de 6.663.779 euros, cálculo realizado en función de lo destinado en años anteriores y de la actualización de los costos.
La última de las adjudicaciones de ese servicio se produjo en 2023, por un importe de 3.454.015 euros.
Acreditar experiencia
Los aspirantes a hacerse con el contrato tendrán que presentar sus ofertas antes del día 15 y deberán acreditar, entre otras cosas, su experiencia en trabajos de la misma naturaleza realizados en los tres últimos años, que incluya importe, fechas y beneficiarios públicos o privados de los mismos.
La valija diplomática, que puede ser un sobre, una bolsa o una caja precintados y sellados, debe contener exclusivamente correspondencia y otros documentos de carácter oficial, que desde el Gobierno son enviados a las Embajadas o Consulados, o bien que son remitidos al Ministerio de Asuntos Exteriores por las representaciones diplomáticas.
Inviolabilidad
Según la Convención de Viena de 1962, la valija diplomática goza de inviolabilidad, lo que supone que no puede ser abierta, inspeccionada o retenida por las autoridades aduaneras del país que las recibe o desde el que se envían, ni tampoco se les puede aplicar rayos X para intentar conocer su contenido.
La valija diplomática, tanto si es portada por una persona como si es enviada por un medio de transporte, muy a menudo en una saca de lona, debe estar debidamente identificada como tal.
Incidente en Gibraltar
La apertura de la valija diplomática por parte de un Estado puede dar lugar a un serio incidente. En 2013, el Reino Unido presentó una protesta formal a España por la apertura de su valija diplomática por la Guardia Civil en el paso fronterizo de Gibraltar.
El ministro de Asuntos Exteriores de entonces, José Manuel García-Margallo, alegó que “técnicamente” no se trataba de una valija diplomática, porque, según la convención de Viena, debe salir de una Embajada con dirección al Ministerio de Asuntos Exteriores o viceversa y, en ese caso, los sacos abiertos por agentes de la Guardia Civil, en la Verja, salían de la oficina del Gobernador británico en Gibraltar con dirección a la Embajada del Reino Unido en Madrid.
Contrariamente a lo que sucede con la valija diplomática, la valija consular puede ser abierta en alguna ocasión. Según la Convención de Viena sobre relaciones consulares, cuando existan razones fundadas para creer que la valija consular contiene algo diferente a la correspondencia, documentos u objetos oficiales, el Estado receptor podrá pedir que la valija sea abierta en presencia de un representante autorizado del Estado que envía o que sea devuelta a su lugar de origen.









